martes, 21 de julio de 2009

ELIDES J. ROJAS L.: "EL 31-12 DEL 2021"

Elides J. Rojas L. // 31 de diciembre del 2021

--(El Universal,27-12-06)--

Hay que tener paciencia. El éxito del proceso tiene fecha. A celebrar desde ahora
Las doce campanadas marcan el final de otro año de revolución. Se acaba el 2021 y Venezuela entera, ya con un tono morado moradito, celebra entre abrazos, cohetones, uvas, papelillos, pitos y tambores.

No es para menos. Hugo Chávez del Partido Único, luego de tres reelecciones y dos revocatorios fallidos, había ganado nuevamente con 93%. Su rival, Adán Chávez, también del Partido Único, se conformó con el otro 7%.

Esta vez nadie se peló. Luis Vicente había pronosticado 93,5%. Un tiro al piso. La gigantesca obra del proceso, desarrollada en poco más de 20 años, no dejaba lugar a dudas. De hecho dos encuestadoras de Estados Unidos se atrevieron a predecir que Chávez seguiría triunfando, cada vez con más fuerza, hasta el 2080.

Justamente por eso el CNE había sincerado las bases del proceso. El REP fue sustituido por la guía telefónica y las maquinitas de Smarmatic cedieron su puesto a los terminales del Triple Gordo. La auditoría se hace cuatro años después del primer boletín oficial y las cajas se abren al comenzar la campaña electoral siguiente. No prosperó la propuesta de la comandante Lina Ron de hacer la proclamación adelantada. A Chávez le gustó la idea, pero Rangel le sacó la última Constitución, la Bicha XX donde quedó claro que la reelección sería indefinida, pero que no se permitiría al CNE proclamar antes de las elecciones.

En todo caso, la inmensa obra, no dejaba lugar a dudas. A estas alturas, 2021, el Guaire es un paraíso tropical en medio de una Caracas limpia y sana. Turistas de todo el mundo vienen a bañarse entre San Agustín y Las Mercedes. Los Roques ahora queda al lado de la autopista, decía la cuña de Telesur, cuya audiencia había superado ampliamente a CNN desde hace tiempo.

Las empresas sociales cogestionadas, todas quebradas y mantenidas por el Gobierno, han sustituido a las tradicionales compañías mercantiles. El viejo Eje Apure-Orinoco es ahora el Eje Apure-Trinidad y Tobago. El Gasoducto del Sur le dio la vuelta al mundo, mientras que en La Marqueseña se baten marcas de producción de carne de camello iraní. Los chinos ya eran dueños hasta del Sambil y el Country Club fue convertido en el Desarrollo Endógeno Doña Negra Hipólita de Herrera Palacios y Blanco.

En Sabaneta, cuna de la revolución, funciona el nuevo Panteón Nacional donde reposan los restos del héroe continental comandante de todos los comandantes, Fidel Castro. El metro de Maracaibo llega a Jamaica y es el origen de lo que será el tren del Caribe por allá en 2045. Vargas acaba de desplazar a Cancún como emporio turístico. Terminaron el cuarto piso de la Trocha de las Américas. Pagaron los pasivos laborales y la Ruta de la Empanada logró su primera producción para exportar. ¿Cómo pierden?

Felices años 2007 al 2022.

erojas@eluniversal.com

EL CHIVATO--vmgf--06--11--1999--

HISTORIAS GUASIPATOSAS (Y DE OTROS LUGARES)
(Dedicado a Haydeé Chavero, caraqueña de prosapia guayanesa)

---I--- EL CHIVATO---

Nuestra madre Antonia, como todos sabemos, frecuentaba la casa de la familia Chavero en Guasipati. Doña Carmen Chavero era una matrona respetabilísima, enérgica, de "armas tomar", además de sumamente religiosa, supongo que este era uno de los aspectos que más le gustaba a mi madre, ambas estaban formadas al estilo de militantes de la "Contra Reforma Católica", a caballo de la transición entre el Medioevo y la Edad Moderna. Tanto es así que mamá suspiraba por tener "un hijo cura y una hija monja", plan que no se le dio del todo, así rectamente, pero se ha cumplido de manera sinuosa, a mi modo de ver; pero esa es otra historia que dejamos pendiente para no desviarnos del tema anunciado.

Entre el año 45 y el 46, mamá tuvo que irse a Caracas, por trastornos que sufría debido a su estado de gravidez, esta embarazada de la que luego sería nuestra hermana Michele (en paz descanse). Esta fecha la ubico porque ya sabíamos leer y escribir, y pude leer en una las habitaciones de la casa, un periódico viejo de Caracas con imágenes de la "Gloriosa Revolución de Octubre" que adecos y militares hicieron contra Medina. Por cierto que en ese mismo diario, en su página central, estaba desplegado un mapa con el diseño del "Gran Plan Ferrocarrilero Nacional" ¡Ja, Ja, Ja!: aún esperamos por él, 50 y pico años después--(Esta es otra tentación desviacionista , hija del demonio).
Los "morochos" Antonio y Víctor, que ya tenían unos ocho o nueve años, y Marilú, un poco menor, si mal no recuerdo, fuimos dejados al cuidado de Doña Carmen, y de sus hijas. Los Chavero tenían por lo menos dos casas en Guasipati, una muy céntrica, cerca de la plaza del pueblo, otra más grande y un tantico alejada del centro; aclaro que las distancias en realidad eran mínimas, los niños que éramos las percibíamos más grandes.
Por cierto que decenas de años después el viejo " Pepe" Chavero le vendió esas casas a mi padre Víctor Gruber (en paz descanse); eso sí al estilo de los " hombres de negocios" de su época: de palabra y sin mayores papeleos. Esto ocasionó que en los años setenta, más o menos, el Concejo Municipal de Guasipati , en manos de adecos y copeyanos (¡Cuando no!) le confiscó la casa más céntrica a papá, y creo que ahora funciona allí la casa del partido Copei (¡Qué plaga Dios mío!). Pero esta es otra historia que nos tienta al desvío, parecen cosas de Satán.

La otra casa quedaba algo así como a las "orillas" del pueblo, que en aquella época era mínimo; era inmensa, según nuestra percepción, de estilo colonial, con un gran salón, corredores, habitaciones con ventanas enrejadas en madera que daban a la calle; un gran patio que desembocaba en una especie de barranco suave y enmontado, y por detrás del caserón, en una calle más alejada aún del centro del pueblo y casi deshabitada, estaba una casa, siempre vacía, un tanto rara, con unos signos extraños pintados en su frontis (¡Ave María Purísima! : La Logia Masónica de Guasipati).

Los masones, como sabemos, estaban (y creo que todavía) excomulgados por la Santa Iglesia Católica Romana; por ello Doña Carmen nos señalaba la casa endemoniada y nos decía que por esa calle circulaba el diablo en forma de "Chivato", es decir un chivo gigantesco y horrible, que echaba fuego por todos loa agujeros de su cuerpo, que atacaba por supuesto a los pecadores, masones, ateos, trasnochadores, y descreídos en general, y se los llevaba para el infierno, etc., etc.

---((Supongo que la "tirria" de la Iglesia de épocas pasadas contra la masonería, tanto en Venezuela como en América y Europa, se debe a la actitud revolucionaria de los mismos contra los reyes absolutos y las monarquías autoritarias y colonialistas: Miranda fue masón, también Bolívar, y muchos otros. De mis tíos maternos Alejandro fue masón, también Eduardo; el abuelo materno de ellos, el Dr. Lovera fue Gran Maestro, etc. Ser masón en esos pueblos y en esa época, era algo así como ser "comunista" en años posteriores. Sin embargo estamos mejorando El Papa, recientemente perdonó a Galileo, aceptó la idea evolucionista de Darwin, condenó al capitalismo "salvaje" etc., tenemos grandes esperanzas. Pero esta es otra tentación demoníaca desviacionista ¡Qué cosa tan seria!))---

El día transcurría divinamente en la casona de las Chavero en Guasipati, Doña Carmen tenía todo super organizado; mamá contaba que al quedar viuda del señor Chavero, ella se encargó de la hacienda, de la casa, y de todo:..." un palo de mujer" decía (y dice mamá) aún hoy en día.

Así que la cosa marchaba con una regularidad casi de cuartel: levantarse, lavarse, rezar--brevemente-- para el desayuno; hacer los arreglos del día; los muchachos a jugar, leer y estudiar algo; rezar – un poco -- para el almuerzo; descanso del mediodía; hacer manualidades como papagayos, alguien nos enseñó eso allí, y a volarlos en el patio trasero de la casa, también en la calle de atrás, pero: ¡Cuidado con la casa aquella! (la de los masones); bañarse, salir de paseo por los alrededores; prepararse para la cena y rezar el rosario en familia, que se hacía en un gran altar que doña Carmen tenía en una pequeña habitación de la casa, lleno de imágenes sagradas, y velones que se encendían para la ocasión. Luego a dormir, eso por lo menos aspiraba uno, después de tanta actividad diurna.

Dormíamos Antonio y yo, en una gran habitación que daba para la calle, y tenía grandes ventanales hacia ella; cada uno en una cama enorme, nos rendíamos profundamente hasta la medianoche, más o menos; a la hora nona, un rebaño de chivos noctámbulos circulaba intermitentemente por la calle: balaban: beeeeeee... en todos los tonos; se rascaban los cachos con las maderas del ventanal ¡Dios mío: El Chivato! ¡Ave María Purísima! ¡Padre Nuestro! ¡Yo pecador! ¡A santiguarse! ¡A taparse la cara con las sábanas! ¡A arrepentirse de los "pecados"! ¡Pronto que viene el diablo y te va a llevar!...Y así hasta el amanecer...cuando la luz del sol ¡Qué bella! espantaba a los "demonios" que supongo se irían a hacer una larga siesta en un lugar sombreado, cerca de la "casa aquella".

Nosotros también, teníamos que hacer siestas en el curso del día, dada la intensa y exorcística actividad nocturna, de la medianoche en adelante.

---((Bien este relato ha terminado, en Los Teques, Capital del Estado Miranda, Venezuela, hoy sábado 06 de noviembre de 1999; 10:20pm))---V.M.G.F.---
gruberv@cantv.net

JOSÉ A. PÁEZ--G.MORÓN--20--12--06--

Guillermo Morón, no entiende esa fobia hacia un héroe de la Independencia

El presidente ignora que Páez
fue quien fundó está República en 1830

ELINOR MADERO M

--(www.2001.com.ve, Caracas, 20-12-06)--

En el marco de los actos por el 176º aniversario de la muerte de Bolívar, en el Panteón Nacional, al presidente Hugo Chávez expresarse del General en Jefe de la Independencia y presidente de la República en tres ocasiones José Antonio Páez como un "traidor" y "oligarca" que murió acaudalado en Estados Unidos, el historiador Guillermo Morón indicó que "es la primera vez que se escucha un discurso con tanto odio hacia su propia historia y estirpe, porque Páez era un hombre del pueblo como él (Chávez)".

El historiador afirmó: "Se ve que el presidente no ha leído la autobiografía de Páez, ni las que se han escrito sobre su persona. Tampoco la correspondencia entre Bolívar y Páez. Ignora que el héroe de Carabobo es él y que esta República la fundó Páez en 1830, la misma que gobierna el actual mandatario".

Aseguró no entiende esa fobia del presidente por un héroe de la Independencia y, además, fundador de la República, un demócrata, un hombre que viniendo de la pobreza, del pueblo, se convirtió en uno de los grandes dirigentes militares de la Independencia".

En este sentido Morón destacó que el presidente Chávez habla de "La Cosiata", el cual explicó fue un movimiento separatista de la Gran Colombia gestado en Valencia, que no fue dirigido contra el Libertador, sino contra Bogotá, "porque quien allí gobernaba era el vicepresidente de la República y el Congreso, ambos enemigos de Simón Bolívar, que en 1826 andaba en guerra por el sur, de modo que lo que hace Páez es someterse al enemigo de Bolívar que se llamaba Santander; es decir, que el presidente Chávez está mal asesorado en historia, así como está muy mal asesorado en relaciones diplomáticas".

Como ejemplo de esto señaló lo ocurrido cuando fue a Inglaterra y quiso abrazar a la reina, "ésta dio dos pasos atrás, y luego, cuando fue a España, le dio la mano sin quitarse los guantes a la reina, lo que demostró que en Miraflores no existe dirección protocolar", por lo cual le atribuyó el regaño al vicepresidente José Vicente Rangel y el ministro del Interior y Justicia, Jesse Chacón, por las fallas en el acto.

PELIGRO EN LA EDUCACIÓN
El académico aseguró que es "peligroso" para la educación de los venezolanos negar a Páez y calificarlo de traidor.

"Eso es como si dijera que Bolívar fue un traidor porque se alzó contra el Gobierno de España. Páez hizo lo mismo con Bogotá, porque la República de Colombia fue creada por Bolívar artificialmente mediante decreto, en 1819, y estaba pegada con saliva. Bogotá estaba muy lejos de Caracas, no teníamos las relaciones que tenemos ahora" afirma Morón.

Asimismo puntualizó: "Las peroratas de Chávez, no tienen sentido 176 años después. A Bolívar simplemente hay que honrarlo, decorosamente, con buenas palabras, reconocerle que es El Libertador, un héroe de la Independencia, pero no que es Papá Dios".

"Este Simón Bolívar a la gente no le gusta. El presidente está absolutamente equivocado", agregó.

NO MERECE ESTAR AHÍ

Por otra parte Morón señaló, que el primer mandatario además acusó a la "oligarquía" venezolana de inhumar los restos de Páez en el Panteón Nacional, en 1888 e inexplicablemente, durante el Gobierno de Chávez se trasladaron los huesos del dictador Cipriano Castro desde el estado Táchira hasta el emblemático mausoleo, donde reposan los más ilustres de la Patria; "por lo que Castro no se merece estar ahí, él fue un tirano, un dictador, un hombre corrupto".

LOS MITOS POLÍTICOS SE GASTAN--TALCUAL--18--12--06--

Entredós
Lunes 18 de Diciembre de 2006 | Tal Cual/4
TalCual

--------------------------------------------------------------------------------Entredós

“Los mitos políticos se gastan”

Historiador, académico y profesor universitario, Elías Pino Iturrieta encuentra un parecido impresionante entre el presidente Chávez y José Tadeo Monagas. Ambos, dice, reformaron la Constitución para seguir en el poder, se alejaron de los partidos para sustituirlos por su clientela; y se hicieron de la vista gorda ante la frondosa corrupción

Elizabeth Araujo


--------------------------------------------------------------------------------





–¿A qué obedece el empeño de Hugo Chávez en venderse como el Simón Bolívar del siglo XXI?
–Yo creo que Chávez es capaz de mostrarse como parecido a cualquier personaje relativamente atractivo, si le sirve para controlar el poder.

Su escogencia de Bolívar fue la más fácil, por el tamaño del influjo del héroe en nuestra sociedad y por los sentimientos constructivos que despierta.

Quizá también porque tuvo oportunidad de consultar su pensamiento y porque es el patrón predilecto de los militares.Pero podemos ensayar la siguiente hipótesis: Chávez no admite contradicciones y de allí su elección de un personaje que sólo produce unanimidad.

–¿En todo caso encuentra parecidos entre el Libertador y el actual Presidente?
–Nada que ver. Sólo en el reino de las fantasías pudiera alguien encontrar una semejanza entre un aristócrata blanco y opulento de las primeras décadas del siglo XIX, y un sujeto que hubiese pertenecido a las castas o a los muchachos de la servidumbre, si una travesura del destino lo hubiera puesto a nacer en las postrimerías del período colonial.Pero la fantasía hace maravillas en la parcela de la revolución. ¿Acaso no se ha empeñado el oficialismo en disfrazar a Bolívar de mestizo y en convertirlo en adalid popular? Así las cosas, cualquier entusiasta del proceso se anima a considerarlos como gotas de agua.

–Si no es a Bolívar, ¿entonces a cuál personaje de la historia venezolana se parece?
–La semejanza de Chávez con José Tadeo Monagas es impresionante. Monagas reforma la Constitución para mantenerse en el poder, se aleja de los partidos políticos para sustituirlos por su clientela amical y f! amiliar; controla todos los poderes, habla de volver a los tiempos de Bolívar y pregona la integración continental sin ofrecer mayores argumentos al respecto. Se hace de la vista gorda ante una frondosa corruptela y se arriesga a cualquier maroma para controlar los hilos de la política.Pero no debe parecernos extraña la similitud:
Monagas es la primera representación redonda del personalismo venezolano y Hugo Chávez representa al personalismo de turno. –En su libro El divino Bolívar, usted se refiere a la liturgia creada alrededor del Libertador, pero ¿ha descubierto alguna frase o episodios de la vida de Bolívar que deliberadamente el Presidente haya citado mal?
–No creo que cite mal a Bolívar. Generalmente repite sus palabras de manera mecánica, gracias al apoyo de una memoria bien dotada. El problema radica en la interpretación de lo que repite como aplicado colegial. Aparte de que sólo se aferra a referencias fragmentarias sin relacionarlas con el contexto al cual pertenecen, suele usar los textos bolivarianos para arrimar la brasa a su sardina. Entonces comete excesos de anacronismo y superficialidad que no sólo chocan con una crítica histórica medianamente entrenada, sino también con el sentido común.

–¿Cómo reaccionan los estudiosos de la Historia que siguen al Presidente cuando esto ocurre?
–No creo que ninguno le enmiende la plana entre sus asesores relacionados con temas históricos.

Unos están casados para siempre con el profeta y no admiten la posibilidad del divorcio, debido a que le conceden la cualidad de la omnisciencia.

Otros simplemente no se atreven porque sienten temor ante el poder del único intérprete de unos textos considerados como evangelios.

Ninguno chista, la verdad sea dicha.

–¿La Acad! emia de la Historia no tendría que agradecerle a Hugo Chávez que haya estimulado el interés por el pasado de la patria?
–La Academia sólo le debe discusiones estériles que no han salido del salón de sus sesiones.

Aunque quizá también le deba una fama de prudencia digna de mejor causa.

–¿Quién fue en realidad Maisanta, que está presente siempre en los discursos del presidente Chávez?
–Maisanta fue un guerrillero más bien opaco que gozó de fama en los medios rurales durante el gomecismo, uno de tantos en el enjambre de campesinos pasados por la molienda de la dictadura.

Un personaje pintoresco que puede caber con comodidad en el espacio de las crónicas parroquiales, pero quien ha ascendido al olimpo nacional por el amoroso frenesí de su nieto.

–¿Ha sido consultada la Academia de la Historia en la reelaboración de los programas de enseñanza de la historia que está aplicando el Ministerio de Educación?
–La Academia no ha sido consultada.

–¿Advierte usted algún peligro de que la historia de Venezuela sea contada de manera que responda a los intereses del proceso?
–La revolución está empeñada en la fábrica de una memoria diversa de la sociedad. Chávez no quiere exhibirse como una caprichosa imposición personal, sino como el producto de los errores del pasado y como el vengador de un oprobioso ayer. De allí sus habituales incursiones hacia los tiempos idos, con el objeto de elaborar un insólito elenco de santos y villanos que conduzca a su desembocadura y a la preeminencia del ejército sobre el civismo. De allí su apología de las matazones del siglo XIX, sus machaconas referencias a la Independencia y su subestimación de! l trabaj o pacífico y silencioso que hizo la sociedad para construir el Estado Nacional.Ve la historia patria como la vio Cipriano Castro y como la vio Gómez: lanzas, espadas y gritos en reemplazo de la civilización morigerada.

–Si fuera verdad que el Presidente fuese una réplica de Bolívar, ¿qué lugar en la historia tendría José Vicente Rangel?
–Los hombres fuertes siempre han contado con un habilidoso segundón en la historia de Venezuela.

El problema es que nadie los recuerda, aunque la nómina sea casi interminable.Para salir del paso viene a mi mente Diego Urbaneja en su papel de “cirujano” de las negaciones constitucionales de Monagas, o José Rosario García acicalando las agallas de Gómez y su tribu.

–¿A cuál momento de la historia del país se asemeja éste que estamos viviendo hoy?
–La designación de Venezuela como República Bolivariana es una mutilación de la conciencia nacional, en la medida en que el bautismo constitucional reduce la evolución de la sociedad al lapso dorado de la Independencia y a la acción de un solo artífice. La designación echa a la basura el período colonial y los esfuerzos del pueblo luego de 1830, una escandalosa negación que la sociedad ha consentido, por desdicha.

–¿En qué consiste eso de la chavología en la que usted aparece involucrado?
–Pienso que la chavología debe ser una ciencia compartida, o una especie de deporte nacional, en la medida en que necesariamente refiere a la entronización de un personalismo en nuestros días. Quizá por eso se me considere chavólogo, aunque espero que apenas como parte de un enjambre de mirones perplejos e insatisfechos por la ausencia de republicanismo que imper! a en Ven ezuela.

–Hugo Chávez fue reelegido. ¿Cuánto tiempo puede un pueblo, según la historia, soportar o aceptar a un gobernante?
–La paciencia popular no se puede medir con exactitud. Duró 27 años con Gómez porque Gómez se murió. Pero en el primer descuido se desembarazó de Monagas después de una década oprobiosa, y a Pérez Jiménez lo soportó del 52 al 58 para darle una patada histórica. Los mitos políticos se gastan y los hombres fuertes se hacen débiles progresivamente, sin que podamos saber matemáticamente cuándo les llega la hora. En consecuencia, sólo me queda desear personalmente que sea más temprano que tarde, sin atreverme a ponerle fecha a un desenlace que, si juzgamos por el resultado electoral, no se avizora a la vuelta de la esquina.

UTOPIA SABANETOSA--EUD--16--12--06--

EUD-16-12-06--

Adán Chávez exige unidad para construir socialismo y reforma

El ministro Adán Chávez, flanqueado por la directiva del Parlamento, subrayó que el proyecto bolivariano tiene un alcance continental (Paulo Pérez Zambrano)

Artículos relacionados

- Invitados especiales

Para el ministro, la creación del partido revolucionario es una necesidad histórica
PEDRO PABLO PEÑALOZA
EL UNIVERSAL

Chávez habló en los jardines del Palacio Federal Legislativo. Llamó a mantener la cohesión de las fuerzas revolucionarias, mientras se avanza en la construcción del partido único, el socialismo del siglo XXI y la reforma constitucional. No se trataba de Hugo, sino de su hermano Adán, pero la idea y el discurso se llevan en la sangre.

"Hoy, luego del proceso electoral que significó una aplastante derrota de las fuerzas opositoras de derecha, nos encontramos en el nacimiento de una nueva era, estamos en el umbral de una nueva sociedad, para lo cual se hace necesario el estudio de una reforma constitucional", señaló el ministro de la Secretaría, que fue ayer el orador especial del acto convocado por la Asamblea Nacional para celebrar el séptimo aniversario de la Carta Magna de 1999.

Ante un pequeño auditorio compuesto por algunos de sus colegas constituyentes, entre los que destacaban Edmundo Chirinos y Eliézer Otaiza, Adán Chávez recordó las "tres líneas fundamentales" trazadas por el jefe de Estado para esta fase que comienza: "Construcción del socialismo del siglo XXI para vencer la fuerza del capitalismo como sistema opresor que atenta contra los verdaderos intereses del pueblo"; "la reforma constitucional, enfocada en profundizar la revolución bolivariana"; y "la necesidad histórica de la creación del partido único, o unido o, en definitiva, la conformación de la organización unitaria de la revolución como base fundamental del salto cualitativo de esta nueva era".

Bajo la resolana del mediodía, Chávez invitó a retomar los postulados del 4 de febrero de 1992 para implantar el modelo socialista en Venezuela. "Esta utopía está inspirada en el ejemplo de Bolívar, Rodríguez y Zamora, pero también de Miranda, el Che, Camilo, Sandino, O'Higgins y San Martín", enfatizó el titular de la Secretaría.

En medio de citas de Lenin y Benedetti, el profesor universitario reiteró que "se requiere la unidad, no sólo de todo el pueblo sino de los actores políticos que han sido protagonistas en este proceso revolucionario, teniendo siempre enarbolada la bandera de la construcción de la sociedad socialista".

Dispuesto a debatir
El presidente del Tribunal Supremo de Justicia, Omar Mora, presente en el acto, apoyó la iniciativa de modificar el texto fundamental y se declaró "enemigo de los planteamientos de una nueva Constituyente".
"Eso no tiene sentido, la V República nació para siempre, lo que queda es fortalecerla", argumentó el magistrado, tras exponer que debe someterse a revisión "el funcionamiento del gobierno y la administración del Poder Judicial, las facultades y atribuciones de la Sala Constitucional del TSJ y algunos principios constitucionales referidos al concepto de flagrancia".

Mora evitó opinar sobre la propuesta de instaurar un Tribunal Constitucional y se limitó a aclarar que "todo debe hacerse respetando la esencia de la Carta Magna de 1999".

LA PALABRA DE BOLIVAR--Manuel Caballero--03--12--06--

Publicado: Dom Dic 03, 2006 3:53 am
Asunto: Manuel CABALLERO: La palabra de Bolívar
--------------------------------------------------------------------------------
Opinión
Manuel Caballero
Noticiero Digital

La palabra de Bolívar

Como no se puede hablar de política, hablaremos entonces de Historia

En algunos de sus trabajos, pero sobre todo en De la Patria Boba a la ideología bolivariana, Luis Castro Leiva señalaba la contradicción permanente en que vivimos los venezolanos, instalados como estamos en lo que él llama "el historicismo político bolivariano".

Porque se trata de los hechos y palabras de un hombre determinado, Simón Bolívar, cuya existencia fue real y no mítica y no producto de interpolaciones como los copistas del Evangelio han introducido durante años.

Y sin embargo, son palabras que aislándolas no sólo de sus significados epocales sino de su propio contexto escriturario, han servido para codificarlas como ideario, y que la abstracción eleve ese ideario a doctrina de salud, a "presagio de todos los tiempos (buenos y malos) a sentido de la historia moral u horizonte de nuestra comprensión política".

Acerca de los "bolivarianos"

Eso puede suceder y de hecho sucede con cualquier héroe nacional. No siempre, como en toda ideología, el disfraz o el ocultamiento de la realidad es producto de la mala fe o de la deformación o invención de las palabras del Libertador.

Sencillamente, basta con que se enseñe una parte de la realidad, en este caso de la copiosa escritura bolivariana, para meternos por un camino que es el que conviene al emisor del mensaje.

Eso lo había previsto el propio Bolívar cuando expresaba no sin amargura que "Si algunas personas interpretan mi modo de pensar y en él apoyan sus errores me es bien sensible pero inevitable. Con mi nombre se quiere hacer (¿) el bien y el mal, y muchos lo invocan como el texto de sus disparates".

Por eso, tal vez sea lo más aconsejable, antes de interpretar el pensamiento del Libertador, citar su palabra textual y que el lector decida si conservan o no actualidad. Es lo que haremos agrupando algunas frases en conjuntos temáticos.

El gobierno de los militares

El primero de todos se refiere al dominio militar sobre la sociedad : "No es el despotismo militar el que puede hacer la felicidad de un pueblo"¿ dice ya en 1814. "Un soldado feliz no adquiere ningún derecho para mandar a su patria. No es el árbitro de las leyes ni del Gobierno"¿ Lo cual remata en una carta a Santander ya hacia el final de su vida: ¿"es insoportable el espíritu militar en el mando civil".

Y de eso no se excluye ni él mismo, como lo ratificó en Cúcuta en 1821:

"La espada que ha gobernado a Colombia no es la balanza de Astrea, es un azote del genio de mal que algunas veces el cielo deja caer a la tierra para castigo de los tiranos y escarmiento de los pueblos. Esta espada no puede servir de nada el día de la paz"¿ "porque no puede haber república donde el pueblo no está seguro del ejercicio de sus propias facultades. Un hombre como yo es un ciudadano peligroso en un gobierno popular: es una amenaza inmediata a la soberanía nacional".

El odio social y racial

Pese a estar combatiendo en la más cruel de las guerras posibles, una guerra civil, no se le escapa cuán estéril y peligros es poner el acento sobre la tecla del odio :

"Hagamos que el amor ligue con un lazo universal a los hijos del hemisferio de Colón, y que el odio, la venganza y la guerra se alejen de nuestro seno"¿ decía en Bogotá en 1815.

Y por sobre todo, detestaba una política basada en el resentimiento social y racial, lo que lo hizo tomar una decisión tan grave como ajusticiar a Piar :

"El General Piar, con su insensata y abominable conspiración, sólo ha pretendido una guerra de hermanos en que crueles asesinos degollasen al inocente niño, a la débil mujer, al trémulo anciano, por la inevitable causa de haber nacido de un color más o menos claro"(...) "El rostro, según Piar, es un delito y lleva consigo el decreto de vida o de muerte. Así ninguno sería inocente, pues que todos tienen un color que no se puede arrancar para sustraerse de la mutua persecución".(Guayana, 1817).

Y justamente, en uno de sus textos más conocidos, el discurso de Angostura, previene contra la idea de tomar la venganza como justicia.

Es más, aquel hombre que había firmado el decreto de Trujillo en 1813, más tarde recogería en cierta forma sus palabras, recomendando que se empleasen sobre todo hombres honrados, "así sean enemigos", lo cual puede tomarse como un homenaje a la meritocracia.

Hemos dejado para el final dos de las ideas que ni el más escéptico puede negar su vigencia hasta nuestros días. Es la severa advertencia que hacía en Caracas en 1814 a quienes lo habían proclamado Libertador :

"Huid del país donde uno solo ejerza todos los poderes: es un país de esclavos". Gracián decía que lo bueno, si breve, dos veces bueno. Tomando las cosas por el otro lado, podríamos concluir que lo malo, si largo, dos veces malo. Es por eso que, en su Discurso de Angostura, el Libertador hizo caso la más luminosa de sus advertencias :

"La continuación de la autoridad en un mismo individuo frecuentemente ha sido el término de los gobiernos democráticos" ¿"nada es tan peligroso como dejar permanecer largo tiempo a un mismo ciudadano en el poder. El pueblo se acostumbra a obedecerle y él se acostumbra a mandarlo; de donde se origina la usurpación y la tiranía".

"Un justo celo es la garantía de la libertad republicana, y nuestros ciudadanos deben temer con sobrada justicia que el mismo magistrado que los ha mandado mucho tiempo, los mande perpetuamente".

Esta columna también fué publicada en: www.eluniversal.com

LOS JURISTAS DEL HORROR--21--07--09--

--(www.analitica.com, Caracas, Venezuela, 21-07-09)--


Presentación del libro "Los Juristas del Horror"
Alfredo Morles
Miércoles, 29 de noviembre de 2006

Palabras del Dr. Alfredo Morles Hernández, Presidente de la Academia de Ciencias Políticas y Sociales, en la presentación de la edición castellana del libro Los Juristas del Horror del Prof. Ingo Müller, traducido del alemán por el Prof. Carlos Armando Figueredo, acto realizado el día martes 28 de noviembre de 2006, en el Paraninfo del Palacio de las Academias


Señores Presidentes de las Academias Nacionales
Señores Decanos de las Facultades de Derecho
Señores Miembros del Cuerpo Diplomático
Señores Académicos
Señoras y Señores


Estamos reunidos aquí por un acontecimiento singular, la presentación del libro Los Juristas del Horror de un jurista alemán, el Profesor Ingo Müller, en la versión castellana de nuestro distinguido compatriota, el Dr. Carlos Armando Figueredo, libro que da respuesta a estas preguntas que hace el prologuista de la obra:

“¿Qué pasa cuando la justicia deja de ser independiente y se hace política? ¿Qué ocurre cuando la justicia se pliega a los amos del poder en un país?” y el mismo prologuista responde: “En el caso de la Alemania nazi, lo que pasó fue inenarrable: No menos de seis o siete millones de ciudadanos, hombres, mujeres y niños, asesinados. Millones de desplazados, de muertos por hambre y enfermedades. Centenares de miles de ciudadanos perseguidos y martirizados. Miles de personas inocentes privadas de sus derechos más elementales. Centenares de miles de seres humanos condenados por jueces y fiscales que actuaban, aparentemente, bajo el imperio de la Ley”


En el siglo XX, a pesar de los avances del pensamiento filosófico, de las teorías políticas y de la prédica de la tolerancia por el cristianismo, se asistió a algunos de los más catastróficos ensayos de regímenes totalitarios. El siglo XX vio surgir, desarrollarse y sucumbir al nazismo, al fascismo y al comunismo sobre la base de planteamientos teóricos que colocaban al hombre en segundo lugar, postergado por un supuesto interés social definido y delimitado por el respectivo régimen despótico, y presenció el sacrificio de millones de hombres sin que se hubieran alcanzado los paraísos prometidos y sin que se hubiera creado el hombre nuevo, a no ser que se considerara como tal a genocidas como Hitler y Stalin, a las bandas de genocidas organizadas en cuerpos policiales y en ejércitos de ocupación, a los que diseñaron los campos de concentración y ejecutaron el Holocausto, a los que dirigieron los gulags soviéticos y ahora mantienen a los disidentes en las cárceles cubanas y a los demás ciudadanos de Cuba vigilados y controlados por los comités de barrios.

Las confrontaciones del siglo XX dejaron incólume el modelo de gobierno democrático constitucional basado en la división de los poderes ejecutivo, legislativo y judicial definido por Montesquieu desde el siglo XVIII, modelo probado por la historia, matizado en sus diversas variantes, imperfecto pero insustituible.

Todo jurista, todo político, todo ciudadano, ha de ver con sospecha los intentos por debilitar el modelo básico que está plasmado en los textos constitucionales modernos, como ha de ver con igual sospecha el intento por adulterar la distinción entre ius y lex, distinción que equivale a la que existe entre leyes permanentes y leyes temporales, por una nueva distinción que sustituye las leyes permanentes por el derecho revolucionario. Ya esta sustitución se ensayó sin éxito en la antigua Unión Soviética durante setenta años y se practica en Cuba desde hace cuarenta y ocho. Ambas experiencias están a la vista. En Venezuela se observan intentos para acudir, a pesar del desprestigio que alcanzó en la antigua Unión Soviética, al discutible, difuso y arbitrario derecho revolucionario y a pretender hacer prevalecer el valor justicia por encima del valor derecho, como que si aquella estuviera ausente en éste y no formara parte de él. Tal forma de razonar es, casi siempre, una coartada para no aplicar la norma jurídica o un artificio para acomodar la interpretación a intereses políticos.

No obstante la negativa experiencia histórica de los totalitarismos, en Venezuela se observa una tendencia deliberadamente dirigida hacia la construcción de un modelo político que proclama la exclusión y niega el pluralismo. Estos hechos forman parte de la progresiva configuración de un modelo autoritario que se dirige hacia “el socialismo del siglo XXI”. Los modelos autoritarios conforman un sistema político policial en el cual los jueces son utilizados como instrumentos de criminalización de la actividad política. En el libro de Ingo Müller, traducido al castellano por el profesor venezolano Carlos Armando Figueredo, se da cuenta de la abyección a la que llegaron algunos de los juristas más cultos de la tierra, los juristas alemanes, al servicio del totalitarismo nazi. Se afirma en el libro que esclarecidos juristas reconocieron en esa época cuán lejos había ido la Corte Suprema del Reich en su perversión de la justicia con su mensaje de que el interés del Estado estaba por encima del derecho. El mensaje estaba contenido, además, en una reflexión del gran jurista Carl Schmitt, quien había resumido la nueva doctrina jurídica así: “La totalidad del derecho alemán hoy en día…debe regirse sólo y exclusivamente por el espíritu del nacionalsocialismo…Cada interpretación debe ser una interpretación según el nacionalsocialismo”. Por implicación los crímenes más espantosos no eran punibles si se cometían en interés del estado, mientras que actos legales eran punibles si eran contrarios al mismo.

El principio jurídico fundamental de la dictadura nazi fue que es derecho todo lo que beneficie al pueblo, lo cual permitió apoyar y darle trato preferencial a los delincuentes acusados que habían actuado por motivos “nacionalistas”. Uno de los jueces más prominentes de entonces declaró que el trabajo de los jueces no debería ser restringido por principios de seguridad jurídica formalista y abstracta, sino que los jueces deberían hallar líneas claras en las opiniones jurídicas del pueblo y del caudillo (Führer). El eco venezolano de esta ideología está contenido en el pensamiento de un ex magistrado del Tribunal Supremo de Justicia, para quien “el derecho es una técnica normativa puesta al servicio de una política” y “la interpretación es un esfuerzo de racionalización de la función judicial al servicio del proyecto político prevalente”.

Está muy vivo en Venezuela en este momento el enfrentamiento entre una orientación política que exalta al sistema socialista fracasado en la Unión Soviética, que califica a Cuba como país que vive en “el mar de la felicidad” y que reniega de un sistema capitalista calificado como salvaje; y, por otra parte, una actitud de resistencia y de reserva ante tal orientación, porque la defensa de los derechos humanos ha sido llevada a cabo, en muchas ocasiones, frente a espantosos atropellos, no casuales sino sistemáticos, ocurridos precisamente en esos países y en lugares similares a los cuales les fue impuesto el sistema socialista de democracia popular. Preocupa a quienes no ven con entusiasmo la orientación política oficial el uso de los mismos argumentos y la utilización de los mismos mecanismos de desprestigio que antes se usaron y utilizaron en la antigua Unión Soviética, en las repúblicas de Europa del Este y todavía son moneda corriente en Cuba y en Corea del Norte contra las personas y contra las organizaciones defensoras de los derechos humanos. En Cuba los ciudadanos son divididos en revolucionarios y gusanos. En Venezuela en revolucionarios y traidores a la patria.

Quienes hacen ciencia pura o experimental o investigación humanística no pueden olvidar la relación perturbadora que existió entre los científicos y los políticos en el poder bajo los regímenes nazi-fascistas y comunistas. Tampoco olvidan que existe consenso en atribuir al siglo XX el haber sido el período de la humanidad en que se hicieron visibles no sólo los resultados de las altas tecnologías modernas, sino también los de las modernas teorías científicas: la relatividad, la física cuántica y la genética, de un modo que la ciencia llega a ser algo sin lo cual la vida cotidiana es inconcebible en cualquier parte del mundo. También saben que el modo de ver los descubrimientos científicos en el mundo democrático occidental y en el mundo nazi-fascista-comunista ha sido muy diferente: en el mundo capitalista, aunque sean muy esotéricas e incomprensibles las innovaciones científicas, una vez logradas se traducen casi inmediatamente en tecnologías prácticas. Así, los transistores surgieron, en 1948, como un subproducto de investigaciones sobre la física de los sólidos, es decir, de las propiedades electromagnéticas de cristales ligeramente imperfectos; como sucedió con el láser en 1960, que no surgió de estudios sobre óptica, sino de trabajos para hacer vibrar moléculas en resonancia con un campo eléctrico.

En el mundo de las dictaduras la situación fue muy distinta: en la Alemania nazi se prohibió explicar la teoría de la relatividad y cuando a un influyente científico (Werner Heisenberg) se le permitió hacerlo, se le prohibió mencionar el nombre de Einstein, porque era judío. Pero la historia de la ciencia en la URSS es mucho más lamentable. Se refiere que en la época de Stalin el régimen soviético se enfrentó con la genética, tanto por razones ideológicas como porque la política estatal estaba comprometida con el principio de que, con un esfuerzo suficiente, cualquier cambio era posible, aunque la ciencia señalaba que este no era el caso en el campo de la evolución en general y en el de la agricultura en particular. La mayoría de los biólogos evolucionistas soviéticos, como los biólogos evolucionistas del mundo entero, eran partidarios de Darwin, en el sentido de que la herencia era genética. Una minoría era partidaria de la tesis de Lamarck y creía en la transmisión hereditaria de los caracteres adquiridos y practicados durante la vida de una criatura, aunque nunca se encontraron pruebas de esta teoría. Bajo Stalin, un biólogo marginal, Lysenko, obtuvo el apoyo de las autoridades porque argumentaba que la producción agropecuaria se podía multiplicar aplicando métodos lamarckianos. El resultado para la ciencia soviética fue devastador y el académico Vavilov, el genetista soviético de mayor prestigio (darwinista) fue a parar a un gulag, donde murió, por estar en desacuerdo con Lysenko. En el campo de las ciencias jurídicas la relación entre la investigación y los regímenes totalitarios es más que perturbadora. Al derecho se le niega su condición de ciencia y se le atribuye una cualidad de subproducto cultural, pensamiento derivado, superestructura, que junto con la religión, deriva de la estructura única, la estructura económica. A esa situación hay que agregarle la interpretación judicial del ordenamiento jurídico, interpretación que tiene como norte en los regímenes despóticos el cumplimiento de los fines totalitarios. Para los jueces del sistema totalitario, los recursos de la dialéctica, de la racionalidad y del pensamiento lógico deben ser puestos de lado en favor del triunfo de la ideología oficial. Venezuela se encamina hacia allá con pasos acelerados de la mano del socialismo del siglo XXI, ambigua denominación de la vieja ideología comunista fracasada en el siglo XX. Quienes hacen vida en los institutos de investigación del país tienen la obligación de reaccionar para defender la condición de ciencia de la disciplina que cultivan y para preservar el principio enunciado desde el siglo XII por Pedro Abelardo: “La investigación se emprende con el estímulo de la duda, y por medio de la investigación se llega al conocimiento de la verdad”. Tal como ha sido observado, esta fórmula general esclarece el carácter problemático del pensamiento y constituye la premisa de toda indagación crítica. Es una duda metódica, es un control crítico permanente, assidua seu frequens interrogatio. Desde el punto de vista de los valores, los cristianos disponemos, entre otras fuentes, de los excelsos catálogos comprendidos en la Encíclica Pacem in Terris, es decir, sobre la paz entre todos los pueblos, que ha de fundarse en la verdad, la justicia, el amor y la libertad. La parte primera sobre la convivencia humana y la parte segunda sobre las relaciones entre los poderes públicos y los ciudadanos constituyen criterios de la Encíclica Pacem in Terris de los cuales no pueden apartarse las constituciones, las leyes o las decisiones judiciales. Los derechos humanos, los derechos económicos, los derechos de reunión y asociación, el derecho a intervenir en la vida pública, el derecho a la seguridad jurídica, el sometimiento de la autoridad al orden moral, la congruencia de la ley con la recta razón, sin la cual se está frente a una ley injusta según Santo Tomás, la necesidad de que el régimen político sea una auténtica democracia, son valores que atribuyen legitimidad al orden jurídico, al sistema político y a las decisiones judiciales. Sin tal sustento, el sistema carece de legitimidad cristiana y de cualquier otra legitimidad. Los investigadores no pueden dejar de tener en cuenta tales criterios a la hora de valorar la idoneidad de las situaciones sometidas a su examen. Además, los valores contenidos en la Encíclica Pacem in Terris vienen de muy lejos, arrastran toda la densidad del pensamiento cristiano acumulado y perfeccionado a lo largo de siglos y representan la cristalización y el refinamiento de la mejor experiencia del hombre.

El extraordinario libro de Ingo Müller, en la traducción que de él ha hecho nuestro culto compatriota Carlos Armando Figueredo, aparece en un momento oportuno, en un momento de inflexión en nuestra historia, en un momento en que se va a decidir entre la libertad y la dictadura, entre la democracia y el totalitarismo, entre la civilización y la barbarie. Nunca en el mundo ningún régimen totalitario de signo comunista se ha instalado en el poder por la vía democrática de las elecciones libres y transparentes. El actual proceso electoral venezolano ha sido calificado de fraudulento: un fraude que se puso en ejecución con el inicio anticipado de la campaña electoral; un fraude que se ha materializado en el uso abusivo de los recursos públicos; un fraude que se manifiesta en el uso de la violencia contra grupos de electores; un fraude que se hace presente en la desigualdad entre los contendores; un fraude que se basa en tratamiento informático de información susceptible de manipulación; un fraude que se configura con la inexistencia de un árbitro independiente; un fraude que puede culminar el día de la elección con la manipulación informática de los resultados; un fraude que permite dictar una resolución ministerial que prohibe las reuniones el día de la elección, de modo inconstitucional; un fraude que mantiene a los disidentes amenazados si intentan una protesta. Este fraude continuado, similar al delito continuado, por su propia naturaleza genera el peligro del desconocimiento por parte de quien resulte afectado por la derrota, porque aunque el triunfador saque una mayoría significativa u obtenga una avalancha de votos, su reelección estaría viciada de nulidad absoluta, porque el abuso de derecho y la violencia durante la campaña no pueden ser sanados por el acto de elección, por más rotunda que sea la mayoría que lo reelija. El valor jurídico sustantivo del proceso electoral estaría ausente, porque el acto de voluntad personal, parte del proceso de manifestación de voluntad colectiva, estaría afectado por vicios insubsanables. El libro de Ingo Müller traducido por Carlos Armando Figueredo, nos enseña que el sistema judicial de los regímenes totalitarios es un instrumento en manos de quienes ejercen el poder, de modo que los jueces estarán listos para aplicar el derecho revolucionario. Contra el peligro de que esa situación se instale definitivamente en Venezuela nos debemos manifestar, mientras haya tiempo para hacerlo y quede lugar donde hacerlo.

interlegal@cantv.net


6737812