Conjunto de artículos sobre temas variados de naturaleza política, social, económica, humorísticos, y filosóficos; publicados, o por publicarse en diferentes páginas web, o medios impresos; escritos por mi persona, o por otros autores; y que abarcan problemas relativos a Venezuela, América Latina, y el resto del mundo.
jueves, 7 de febrero de 2013
LUIS UGALDE: ¿POR QUÉ?--EL NACIONAL, CARACAS, 07-02-13-
¿Por qué?
LUIS UGALDE EN: "EL NACIONAL", CARACAS,VENEZUELA
7 de febrero 2013 - 00:08
Ineficiencia y corrupción gubernamentales no son nuevas en Venezuela. Eran parte de un modo de hacer política que, con frecuencia, prefería en los cargos a ineptos y serviles partidarios que a profesionales capaces y honestos. Hace 15 años salir de la corrupción, del clientelismo político y recuperar la eficiencia pública eran un gran anhelo y promesas de cambio. Lamentablemente, hoy es evidente que han aumentado la corrupción y la ineptitud. Luego de estar en el gobierno el tiempo de casi tres presidentes (Betancourt, Leoni y Caldera) juntos, con mucho más poder y con ingresos superiores a 1 millón de millones de dólares, los problemas del país se han agravado y crece la frustración.
Pensaron que los militares “pondrían orden” contra la violencia, pero en el último año superamos los 21.000 asesinatos. Es difícil entender que, con precios del petróleo 10 veces superiores, el endeudamiento se multiplique por 7 pasando de 30.000 millones de dólares (1999) a 210.000 millones (en 2012). Prometieron producción endógena y se importa todo, sobre todo alimentos, lo que fomenta la dependencia, el desempleo interno, la fuga de talentos y los negocios para los productores externos y los importadores gubernamentales cubano-venezolanos. Nuestra inflación en estos años es 3 veces superior al promedio latinoamericano.
Parto de la buena intención original del régimen actual y de su deseo de sanar y salvar al país, pero si el médico que prometió curar agrava la enfermedad, se impone la pregunta sobre su diagnóstico y remedios totalmente desacertados.
En un libro de lectura imprescindible para gobiernistas y opositores (Guayana: el milagro al revés. Edit. Alfa), Damián Prat presenta de manera clara y documentada el desastre de las industrias básicas de Guayana con pérdidas generalizadas e insostenibles. En ellas, además de la incapacidad y corrupción, hay algo más grave: el empeño obstinado, con ciego dogmatismo ideológico, de inventar una economía anulando los resortes de la productividad y del éxito empresarial. Es orden presidencial: “Estas empresas socialistas y cooperativas no son para obtener beneficios ni ganancias, sino para recibir lo justo para vivir y dar el resto a la comunidad”. Suena hermoso y humanitario, pero es una sentencia de muerte para los trabajadores y ruina para la economía del país. Las empresas básicas están a pérdida y necesitan subsidios petroleros nacionales y ayuda de chinos, suizos, franceses…, a cambio de los recursos naturales y el negocio. ¡Trágico! Lo mismo ocurre con el petróleo, la agricultura, los servicios y hasta educación y salud.
En los primeros meses del Gobierno en 1999 el grupo investigador de la UCAB del estudio sobre lo caminos para salir de la pobreza multicausal (clave de toda política nacional) fue a ofrecer al Presidente los resultados de la investigación. Considerábamos nuestro deber contribuir con un gobierno que quería cambiar las cosas. La reunión fue muy cordial y las preguntas e intervenciones del Presidente pertinentes. Casi al final dijo algo que suena muy bien, pero que es trágico e inolvidable: “Tenemos que inventar una nueva economía”. “Inventar economía” es tan disparatado como nosotros “inventar una nueva cardiología”. Para ello el Presidente ha demostrado su audacia y ha tenido recursos económicos sin límites, como nadie en toda nuestra historia. Pero una cosa es recrear la sociedad, la política y la economía y otra “inventar” la economía, que para él significa volver al trueque (sin dinero que es encarnación del mal), eliminar el interés y la ganancia de la empresa, con “lo justo para vivir” y “dar el resto a la comunidad”. Sin búsqueda de ganancia no hay esfuerzo productivo. Por eso está Cuba en la miseria, sin productividad y sin salida. La idea de que la plusvalía en la empresa sólo se debe a las horas de trabajo de los proletarios, sin agregar formación ni especialización, ni innovación tecnológica, ni riesgo creativo, ni inversión…, lleva por igual al fracaso y al odio contra los empresarios, cuya esencia criminal sería apropiarse del esfuerzo y de la sangre del trabajador.
Otro punto es la institucionalidad social para que los intereses propios se conviertan en bien de toda la sociedad y no únicamente de unos pocos. El mercado libre, sin normas ni ley produce monstruos de riqueza y de pobreza. Se necesita institucionalidad con un Estado democrático y cultivo de lo público, con moral, leyes y sociedad solidaria organizada para lograr alta productividad económica, social y política para la vida digna y libre de todos los venezolanos.
lunes, 4 de febrero de 2013
ANA VANESSA, HERRERO: "LAS CARAS DEL 4F--CARACAS, NOT.24--03--02--13--
La otra cara del 4F: toda la historia del suceso que marcó la vida de Venezuela
--(Por: Ana Vanessa Herrero / Departamento de Investigación / Noticias24
Edición y montaje: Harold Martínez / Noticias24--Recopilación de la serie “Las caras del 4F”, publicada en febrero de 2012)--
Publicado el 03 de feb de 2013 9:42 pm |
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Video: Noticias24 / Documental exclusivo con material de la Biblioteca Nacional
(Caracas, 4 de febrero – Noticias24) Iván Carratú, Joel Acosta Chirinos, Fernando Ochoa Antich y Eduardo Fernández, son algunas de las caras del 4F. Sus relatos, entrelazan la otra cara del intento de golpe de Estado en 1992, una que destaca lo ocurrido desde los diferentes puntos que unían la figura de Carlos Andrés Pérez.
De su propia voz, cada uno de los personajes que vivieron el golpe de Estado, recordaron con gran precisión uno de los momentos que definió la historia política del país. Para el año de 1992, Carratú era el Jefe de la Casa Militar del entonces presidente Carlos Andrés Pérez. Para él, la conspiración comenzó desde años anteriores, desde 1989. Sin embargo, fue desde el año 1991, cuando ocupaba ya ese cargo de confianza, que sucedieron varios hechos que luego lo llevarían, en sus palabras, a atar cabos.
El día 6 de enero de 1992 se realizó una reunión del Gabinete de Seguridad del Presidente Pérez en el Salón de los Espejos. En ese preciso lugar, el General Heinz, director de la Disip, le dice al Presidente que quiere darle una “información urgente”. Toda la atención se concentró en él y entregó entonces, un sobre de manila.
Foto: Biblioteca Nacional
“Hemos descubierto en las líneas de la Disip una conspiración del Ejército”, dijo Heinz. El Presidente Pérez, sin abrir el informe y sin leerlo, se lo entrega al Ministro Ochoa y le dice “ya yo estoy arrecho con estas informaciones no concluyentes de conspiración. A mi regreso de San Cristóbal (viaje que haría durante ese mes) quiero que me entregue conclusiones de lo que está aquí, de lo contrario, voy a tomar medidas (…) silencio sepulcral, Pérez estaba molestísimo”, relató Carratú.
“Estos carajos”, dijo Pérez, “quieren que yo sea el verdugo de las Fuerzas Armadaspero no tiene las bolas de traerme los informes (…) esto lo voy acabar a mi regreso de San Cristóbal”. Sin embargo, la verdadera historia comenzó a la llegada de Pérez de Davos, Suiza.
El inicio de la historia
Pasaron semanas y Pérez vuelve junto a Carratú desde Nueva York a Caracas. La ausencia del Primer Mandatario se debía a la celebración del Foro Económico Mundial, celebrado en Suiza.
“Veníamos en el avión y no pasó nada”, dijo Carratú. “Siempre me llamaban y no recibí ninguna información en el vuelo. Cuando estamos aterrizando, desde la cabina del avión, veo una patrullas de la Disip que estaba acompañando al avión mientras descendía, con hombres armados”.
Carratú llamó entonces a la Torre de Control. “Le pregunto ¿qué pasa? y me dice nada. Cuando llegamos a la rampa 4 observo mucha gente recibiendo al Presidente cuando nunca había nadie (…) cuando abren la puerta observo al Ministro del Interior y al Ministro de la defensa”.
Foto: AP
“Pérez le pregunta entonces a Ochoa ¿qué pasa Ministro? Bueno Presidente los mismos rumores de siempre, pero puros rumores. El presidente se vuelve a molestar y le dice súbase al carro”. En ese momento, Carratú decidió dirigirse a otro vehículo hasta que observó un movimiento extrañó y escuchó “Casona”. Inmediatamente, se bajó del carro.
Horas antes, aproximadamente a las 12 del mediodía del 3 de febrero, Ochoa Antich recibió una información precisa de los planes que acabarían convirtiéndose en un hecho que cambiaría la vida del país.
“El Capitán René Simón Álvarez tenía amores con la hija del Director de la Academia Militar, Manuel Delgado Gainza”, relató el entonces Ministro de la Defensa. El Capitán estaba comprometido en el golpe y su misión era detener al General Delgado, es decir, su suegro. “Esto moralmente, como usted entenderá, se le hizo muy difícil”.
La situación se tornó complicada y el Capitán dio toda la información del golpe al General Delgado, quien inmediatamente se lo comunicó y al Comandante Rangel Rojas, jefe de la Disip.
Sorprendentemente, este dejó pasar varias horas desde que conoció la información. Ochoa estaba entonces en Maracaibo. “Quizás –pensó Ochoa- no creyó que fuese necesario tomar más medidas”.
Foto: AP
“Yo llegué de Maracaibo a las 8 y recibí una información de un rumor de un posible intento de atentado en contra del Presidente en Maiquetía. Yo llamé a la Casa Militar y a la Dirección de Inteligencia y todo estaba bajo control”, explicó.
Sin embargo, rumbo a Caracas, Ochoa se topó con una situación que lo hizo dudar: “Me disponía a seguir porque pensaba que las medidas que se había tomado eran suficientes. Cuando estaba por el túnel Boquerón 1 un automóvil se estaba incendiando y eso me dio mala espina y regresé (…) fui al comando de destacamento de la Guardia Nacional que está en el aeropuerto y lo tomé”.
“Cuando llegó el Presidente yo le informé el rumor que había. Él se molestó y me dijo que fuera al día siguiente a hablar. Lo dejé en la Casona y me fui a mi casa”, dijo.
Los rumores se convirtieron en realidad y, según Ochoa Antich, fueron los que no permitieron el “factor sorpresa” del golpe de Estado
La sorpresa vino después cuando un Coronel que viajaba con Ochoa desde Maracaibo llamó a su familia en el Zulia: “La sorpresa es que a las 11:30 me llamó el Coronel Rincón Noriega. Se vino conmigo en el avión junto al señor Pastor Heida (…) ellos estaban tomando un whisky cuando el Coronel llamó a Maracaibo y su señora le contó que había un levantamiento militar”.
“Cuando me dan esa noticia, yo entiendo que es un golpe que viene. Yo llamo al Presidente lo despierto y le comunico. Él me dice que va a Miraflores y me pide que vaya al Ministerio. A los pocos minutos me rodearon el Ministerio. Por suerte yo había desplegado el batallón de custodia (…) entonces empezaron los acontecimientos”, relató.
“Cuando yo llamo al Comando de Brigada Blindada y me atiende el teléfono el Capitán de apellido Arteaga Paz (…) cuando estoy hablando con él le digo que me pase al General Ferrero Alazarte, el Comandante de la brigada y el Capitán me responde que desapareció. Me sorprendo y le reclamo y le hago ver la delicada situación con la actitud que estaba tomando. El Capitán me da una respuesta sorprendente porque me invita a que sea parte y cuando le digo que eso no se le ofrece a un hombre de honor, me contesta: Patria o Muerte“, recordó.
El fin de los rumores y el inicio de los hechos
Tras varias llamadas y al haber confirmado lo que sucedía, Carratú se dirigió a Miraflores, donde estaba Carlos Andrés Pérez. Una llamada desde la Casona pidendo ayuda hizo que acelerara el paso. Su objetivo era salvar al Presidente.
“Cuando entro al Palacio aparecen detrás de mí dos oficiales armados con ametralladoras y me dije bueno, hasta aquí llegué, me jodí (…) en ese momento se me vino un cúmulo de cosas a la mente. No tomamos acciones preventivas (…) Me puse salvar y me dirigí a hablar con el Presidente que estaba reunido con Alfaro Uvero, Ávila Vivas, prácticamente recibiendo un regaño”, comentó.
Foto: Biblioteca Nacional
Pérez reclamaba que lo habían engañado, estaba diciendo groserías, muy molesto. En ese momento, se escuchó un ruido estruendoso que ensordeció a todo el Palacio Presidencial.
“Salí con un edecán y veo que viene un tanque disparando. Pasaron 5 y uno se paró en frente de nosotros. El Teniente Coronel Fuenmayor le agarra el fusil al militar que se bajó y le dice ‘los voy a matar como una cuerda de coño de madres’. Yo salí corriendo a mi oficina, me acosté en el piso, me puse el teléfono en el pecho y empecé a llamar al Ministro de la Defensa (…) no aparece. Hasta que me atiende el coronel del Ejército Rangel Rojas (…) me dice, compañerito no puedo ayudarte”.
“Saliendo del palacio venía un tanque bajando de Llaguno, que era el que iba a bloquear la puerta”
Según Carratú, el único que lo apoyó fue Mata Cardona. Le pidió dos horas, tiempo que no podía esperar. Posteriormente, se dio el escape.
“Me fui por un pasillo subterráneo y salí frente al Presidente (…) Yo le dije: Presidente lo vengo a sacar del Palacio. Me dijo que no porque, en sus palabras, ‘estos malditos militares estaban asaltando la Constitución’. Le dije no podíamos resistir. Me dio 5 minutos y salimos.
Carratú rompió una puerta de vidrio y le dijo al chofer que se alistara. Fueron al carro, metió al Presidente, luego a Ávila Vivas, un soldado Jefe de la escolta civil, el chofer y él. Cuando salieron fue un poco aparatoso porque las puertas no abrían, pero lo lograron. Saliendo del Palacio, la situación se complicó aún más.
Foto: Biblioteca Nacional
“Saliendo del palacio venía un tanque bajando de Llaguno, que era el que iba a bloquear la puerta”. La salida no fue escogida por conocimiento, sino por suerte y cercanía al lugar en el que se encontraban y por el que estaban escapando. “En ese trayecto el Presidente me dice que quería ir a la radio”, pero fueron a Venevisión.
Fue ese el momento en el que Carlos Andrés Pérez se dirigió al país. Este discurso marcó el principio del fin. Posteriormente, llegó Eduardo Fernández, el líder opositor del Gobierno de Pérez, que quería, justamente, hacer lo mismo que el Jefe de Estado.
El encuentro en Venevisión
Foto: Biblioteca Nacional
Llegaba a su casa después de una reunión con amigos, donde por cierto, le habían regalado un libro titulado “Seize the opportunity” o “Aprovecha la oportunidad”. Nada le hizo pensar al entonces líder opositor, Eduardo Fernández, que tan irónico título para el día que estaba viviendo, iba a ser casi una sátira del turno que le tocó tomar y que desbordaría su carrera hacia la presidencia.
Se recostó a leer y recibió una llamada de Ángel Vivas. Sin embargo, las ganas de Fernández de leer su libro eran tales, que no le prestó atención. “Esto debe ser una bola más”, dijo, utilizando la jerga de la época. “Un rumor y no le podía dar crédito“. Al cabo de unos minutos, lo llama Gustavo Tarre Briceño, diputado al Congreso y miembro del Partido Copei, para confirmarle la noticia.
“Yo suponía que los golpistas eran lo suficientemente competentes como para haber tomado las televisoras”, dijo Eduardo Fernández
La situación, para Fernández, era más grave, ya que hasta ese momento se pensaba que Carlos Andrés Pérez estaba en Suiza. Consideraba que su responsabilidad era más grande porque después de Pérez el líder que había tomado más votos de confianza, era él. Envuelto entonces en el deseo de detener la acción militar que se había llevado a cabo desde horas de la mañana sin su conocimiento, pidió acceder a una radio.
“Yo suponía que los golpistas eran lo suficientemente competentes como para haber tomado las televisoras. Estos se empeñaron en tomar la casa donde vivía la familia del Presidente en vez de los medios de comunicación. En eso me comunico con mi esposa y ella me dice que han pasado un mensaje de Pérez por Venevisión, lo que quería decir que aún no había sido tomada”, recordó.
Pérez y Fernández conversaron con los jefes de las armas que componían las Fuerzas Armadas: Ejército, Aviación, Fuerzas Navales y Guardia Nacional
Empezó entonces así, su recorrido por las calles de Caracas rumbo a la colina que abraza el canal de televisión. Según el relato de Tarre Molina en el libro El Espejo Roto, a su llegada a Venevisión, se les prohibió la entrada, acción luego confirmada y ordenada por Iván Carratú, Jefe de la Casa Militar de Pérez. Para su sorpresa, el Presidente de la República, no solo había llegado de Davos, sino que estaba a salvo.
“Yo pedí que me facilitaran los medios para comunicarme con el país y condenar en los términos más enfáticos los hechos que estaban ocurriendo, porque en un país civilizado se cambia con los votos, no a punta de balas“, reflexionó Fernández.
Pasaron las horas. Pérez y Fernández conversaron con los jefes de las armas que componían las Fuerzas Armadas: Ejército, Aviación, Fuerzas Navales y Guardia Nacional. Estos intentos fueron en vano, ya que no conocían la realidad. Mientras ellos se trataban de comunicar, Hugo Chávez, Joel Acosta Chirinos, José Urdaneta Hernández y Francisco Arias Cárdenas, ya habían detenido a varios altos mandos militares del Gobierno.
Foto: Captura de la segunda alocución de Pérez
La segunda alocución de Pérez fue contundente, lo que pocos saben, es que la idea fue de su principal rival político. “Después del primer discurso del presidente Pérez, yo le sugerí que hiciera un segundo mensaje. En el primero lo había notado muy alterado. Entonces recordé la estrategia del General De Gaulle tras el golpe que le habían dado en Argelia. Le propuse que se dirigiera al país bien arreglado, con una bandera de Venezuela atrás y que hablara como jefe de Estado, dando las órdenes de rendirse. Comenzaron a buscar todo en Venevisión, lo colocaron y antes de salir al aire tuve que pararlos. Me acerqué, tomé la bandera y dije ‘esta es una bandera de Colombia’”.
“Imagínese que hubiese salido eso y alguien se hubiese dado cuenta (…) pensarían que Pérez se había ido a Colombia y que estaba transmitiendo desde allá”, resaltó entre risas.
El final de los hechos
Foto: AP
“Todo el peso cayó sobre el batallón de paracaidistas porque toda la brigada fue sacada de sus cuarteles para ir al golpe”, dijo Joel Acosta Chirinos. Chávez, Urdaneta Hernández y Chirinos comandaron. Él tenía la misión de atacar 5 objetivos.
“Yo estuve en la conquista de La Carlota y otro objetivo era la toma del canal 8. Yo envié a un subteniente para allá y fue engañado porque los técnicos. Me llamó y me dijo que le habían asegurado que el formato VHS no era compatible con sus equipos y se fue”, explicó entre risas.
El famoso “por ahora” fue consecuencia de una decisión que Ochoa Antich hoy reconoce, estuvo errada
“Otro Teniente que iba a tomar la DIM se consiguió con un Coronel y se puso a desayunar con él y no lo logró”, mencionó Chirinos.
Tras varias horas del golpe, el General que estaba preso bajo su mando, lo llama y le pide cesar el levantamiento militar: “El General me dice Acosta no siga sacrificando la tropa, porque Chávez se va a rendir pronto. ¿No es un tal Chávez el que está comandando? Y yo le dije que sí”.
Se dio cuenta que el presidente Pérez había comunicado la noticia. Acosta Chirinos, siguiendo la realidad que ya observaba, se rindió pero pidió que no maltrataran a las tropas.
“El General me dijo que me tranquilizara que no les iba a pasar nada y minutos después recibí a Arias Cárdenas que venía en un Bronco, imagino con la intención de soltarlo en el camino. Nos saludamos y me di cuenta que Arias venía muy emocionado y no preguntamos ¿Qué vamos a hacer? Fracasamos, vamos a responder por lo que hicimos“, recordó.
Chirinos se rindió en La Carlota tras conocer que Chávez hablaría en TV. Los “problemas en la comunicación” fueron un error fundamental en la estrategia
Mientras tanto, un joven Hugo Chávez salía por una de las puertas del Museo Histórico. En vivo y en directo, se disponía a mencionar su famoso “por ahora”, algo que no solo molestó a Pérez, sino que fue permitido por Ochoa Antich.
“Yo entré al despacho del presidente Pérez”, narró Ochoa Antich, “y solicité la autorización para que saliera. Él me insistió en que fuera grabado, pero cuando se lo comuniqué a Daniels y el me insistió en el peligro de la situación”, y aseguró que en ese momento “yo tomé la decisión”.
“Quizás tuve que haber seguido la orden del Presidente, pero lo que se buscaba era evitar el efecto contagio dentro de las Fuerzas Armadas, pero no pude prever el efecto político tan importante que tuvo”, expresó.
A pesar de haber sido este uno de los momentos más resaltantes en el análisis político de la situación, Ochoa Antich aseguró que Pérez u él nunca hablaron de ese tema: “De eso nunca discutimos, ni me reclamó ni nada (…) yo no lo vi en la televisión, yo estaba en otros problemas”.
“Reconozco ahora que fue un error, no debió ocurrir de esa forma. Cuando el Alto Mando habló conmigo y me recomendó esa acción, estaba convencido de que se iniciarían los combates, sin duda la recomendación y mi decisión eran convenientes. Ahora es que conocemos a este señor, en ese momento, era un oficial más de las fuerzas armadas”, respondió.
Las anécdotas
Cada uno de ellos, protagonistas de la otra cara de la moneda, recuerdan el momento que definió la fecha. Había terminado el golpe, pero la herida estaba abierta.
Iván Carratú recordó como a pesar de la intentona de golpe, los soldados se le pararon firmes a Pérez. “Veníamos de Venevisión hacía el Palacio; caminamos de la Pastora, y pasamos frente a la tropas alzadas, todos los soldados saludaron al Presidente ‘buenas noches señor Presidente’, lo respetaban. Pasamos entre los tanques y los soldados que estaban recogiendo sus cosas; ellos fueron engañados por los jefes y eso de un Comandante militar deja mucho que desear”.
Pero el recuerdo de Ochoa Antich, puso de manifiesto el sentimiento de Carlos Andrés Pérez: “A los pocos días pasados el 4 de febrero, estábamos en una reunión de gabinete en Miraflores y llegó una información de que iban tanques al Palacio. Nos pusimos de pie y salimos; en ese momento escuché al Presidente Pérez decir una frase que me impactó mucho: ‘¡Esto no es justo, esto no es justo!’ (…) eso me dolió mucho”.
Por: Ana Vanessa Herrero / Departamento de Investigación / Noticias24
Edición y montaje: Harold Martínez / Noticias24
Recopilación de la serie “Las caras del 4F”, publicada en febrero de 2012
JOSÉ A. RIVAS L.: “El 4F representó heridas para el tejido democrático”--EL NACIONAL, 04--02--13---
“El 4F representó heridas para el tejido democrático”
Sofía Nederr 4 de febrero 2013 - 12:01 am
Ficha personal:
José Antonio Rivas Leone, Politólogo y magíster en Ciencias Políticas de la ULA.
Profesor universitario.
Autor del libro En los bordes de la democracia. La militarización de la política venezolana.
“A 21 años del golpe de Estado del 4 de febrero de 1992, el país registra una situación de precariedad jurídica e institucional”. La afirmación corresponde al politólogo y experto en temas militares José Antonio Rivas Leone, para quien la fecha ha sido instrumentalizada. Considera que su conmemoración no se ajusta a la realidad de los últimos años y que representa el semillero del militarismo implantado por el gobierno del presidente Hugo Chávez.
—¿Qué significó el 4 de febrero para el país?
—Hay que ser justos con la historia y aclarar que el 4 de febrero no puede ser visto como una rebelión popular porque fue una intentona golpista. Pese a que tuvo algunos seguidores no puede aceptarse que haya tenido apoyo mayoritario. Las medidas económicas del segundo gobierno de Carlos Andrés Pérez, que fueron reformistas, no cayeron bien y produjeron resquemor, de allí el intento de la ruptura del hilo constitucional. No se puede dejar en duda que el 4-F representó heridas para el tejido democrático y evidenció un malestar que tuvo una segunda intentona el 27 de noviembre. La democracia fue fuerte para soportar ambos hechos. Lo planteado en aquel momento en nada se corresponde ni relaciona con las distorsiones y exabruptos actuales. El Gobierno, a través de figuras, idolatrías e imágenes, trata de amalgamar la fecha como una insubordinación popular, buena parte de los problemas, ideales y demandas fraguadas no corresponden con el problematismo actual, el 4-F se reclamó la dignidad de la Fuerza Armada, la autonomía de los poderes, la lucha contra la corrupción y la defensa de la meritocracia. Con todas las críticas a la llamada cuarta republica, el 20 de mayo de 1993 la antigua Corte Suprema de Justicia destituyó al presidente Pérez en una manifestación fechaciente de que teníamos el imperio de la Constitución y la independencia de los poderes públicos. Me pregunto si esa decisión sería posible hoy con el señalamiento de grandes casos de corrupción y de ineficiencia.
—¿Cree que el fortalecimiento del sector militar generó distorsiones?
—Los hombres de oliva han copado la administración pública pero, además, los tenemos como embajadores, cónsules, en la mayoría de los casos sin experiencia, sin perfil. Nadie puede desconocer el incremento en compras militares; nunca antes el presupuesto dedicado a este sector superó los gastos de salud y educación como en 2012 y 2013. El siglo XXI es de la primacía de lo civil sobre lo militar, del reencuentro, de la integración, de la soberanía, de los derechos humanos, de la paz; da la impresión de que Venezuela va contra la historia. No hay la menor duda, se registra un proceso creciente de deterioro de la musculatura democrática, no hay independencia de los poderes públicos, la supremacía de la norma no se materializa. En la puesta en escena, la democracia se ha venido desintegrando.
—¿Qué ocurrió en el aspecto social?
—El país ha hecho un recorrido con grandes incertidumbres. La llegada de Hugo Chávez al poder en diciembre del 98 implicó cambios en el reordenamiento del país, no sólo en el quiebre de las instituciones, nadie puede discutir el proceso de participación de los ciudadanos. El 7 de octubre del año pasado, con la participación electoral de 81%, el pueblo venezolano entendió que el voto no sólo es una herramienta para castigar o producir cambios, se entendió que estos deben darse por vía democrática. Hay una deuda social que no se ha atendido, un índice de 21.000 muertes violentas al año, somos uno de los países más corruptos de América Latina, entes como Pdvsa, la CVG y otros organismos han sido ideologizados. Estamos bajo un liderazgo militar, populista, narcisista, mesiánico pero único, no tiene duplicado.
—¿Ese liderazgo es el aval para sostener la ausencia de Chávez?
—El avión aparentemente está volando, pero el liderazgo es del Presidente; él es la abrazadera de todo ese proceso en el que confluyen la derecha, la izquierda y diferentes modos de ver el Estado. El único que garantiza la unidad de estos factores heterogéneos es Chávez. Hay un vacío porque nadie puede arrebatarle ese liderazgo civil y naturalmente con ascendencia dentro de la Fuerza Armada Nacional.
—El Gobierno acusa a la oposición de querer invisibilizar el 4-F.
—El desempeño del Gobierno en la última década revela que tiene serios problemas. Tenemos un Estado caotizado. Las revoluciones representan cambios radicales, no se puede plantear un proceso de avance de la democracia y del desarrollo de políticas públicas. El país está dividido pero unido por la necesidad de recuperar la calidad de vida, el empleo, la productividad; de atender el sistema carcelario. La administración pública está haciendo aguas, urge un acuerdo nacional.
—¿Los actos de conmemoración del 4-F servirán para mantener el respaldo al Presidente?
—Alrededor de esta fecha se busca producir cierto apoyo y fervor popular hacia el Presidente. En ciencias políticas sabemos que la participación se da de los sectores inferiores hacia arriba y es espontánea; la movilización es inducida desde los altos niveles hacia abajo. La revolución sobrellevada por figuras como Maduro no tiene la capacidad simbólica de Chávez; en su ausencia los encargados hacen y deshacen en su nombre y no es secreto que allí hay una diáspora.
—La Constitución de 1999 fue presentada como el resumen del proyecto bolivariano. ¿Ese plan se ha cumplido?
—El ideario bolivariano está presente cuando se introducen dos nuevos poderes, como el Poder Ciudadano y el Poder Electoral, provenientes de la Constitución de Angostura de 1819. Se elaboró una Constitución progresista en términos de derechos, figuras y garantías; la realidad es su falta de observancia, su eficacia real, y la mayor muestra la vimos en la Asamblea Nacional, en la aplicación gramatical y descontextualizada que se hizo del artículo 231, torciendo el propio espíritu constitucional.
—¿Las reformas a la Ley Orgánica de la FAN y el cambio en el pensamiento militar han sido asumidos para retomar el plan del 4-F?
—Las reformas introducidas en la Lofan no tienen otro sentido que introducir más controles, más influencias y reforzar las funciones de los componentes militares; crear la Milicia Nacional con una visión descontextualizada, al hablar de preparar al pueblo para la defensa integral, el orden y demás aspectos, como si estuviésemos en conflicto y olvidando que el siglo XXI está edificado sobre las libertades, la democracia, el Estado de Derecho, la integración, el capital social y la primacía siempre de lo civil sobre lo militar. s
domingo, 3 de febrero de 2013
VMGF: LA "FLOTILLA" DE CAMIONES DE ANTONIO--CARACAS, 03--02--13--
LA “FLOTILLA” DE CAMIONES DE ANTONIO
--(Caracas, 03—02—13)--
--(Nadie nunca los vio, pero todo el mundo creyó en su existencia) —
Como dicen por ahí: “En la guerra como en el amor, todo vale y siempre queda un perdedor. Normalmente, pierde el que quiere mas al igual que en una mesa de black jack. Tu subes como la marea yo bajo como la tensión pa' mi es como un rompecabezas lo que pa' ti cae de cajón” (1)
Toda nuestra familia, y nuestros amigos más cercanos, de los duros años 60, recuerdan la difícil situación que tuvimos que sufrir los que nos opusimos, fuertemente, con alma, vida, y corazón, a los gobiernos de Betancourt y Leoni (1959-1968): “Padres de la democracia”.
Antonio, mi hermano gemelo, en 1958 y años siguientes se incorporó (igual que yo) a la izquierda radical universitaria, y llegó rápidamente, dada su cultura y su acción política, hasta el nivel de “Dirección Nacional”, que compartió con muchos y conocidos personajes de esa época, y de la actual, quienes guardan vivos recuerdos de su personalidad; muchos otros de ellos ya lo acompañan en el infinito “Más allá”, y seguro se dedican, como siempre, a conversar sobre el pasado, el presente, y el futuro de Venezuela, de América Latina, y del resto del Planeta:¡En la Paz del Señor descansen!... En el día menos pensado les haremos fraternal compañía: ¡Será!
La lucha política entre AD-Betancourt y sus aliados: URD y Copei, y la izquierda crítica y radical, se fue incrementando, día por día, semana por semana, mes por mes, año por año, a partir del Discurso de Toma de Posesión de RB—(13-02-1959)--donde llamó a expulsar de los ministerios, y otras instituciones del estado, a los izquierdistas reconocidos y confesos; poniendo fin ese día al llamado “Espíritu del 23 de Enero”, representado en la unión de todas las fuerzas democráticas contra la dictadura de MPJ, que condujo al derrocamiento de la misma.
Las luchas políticas y sociales se fueron incrementando, como decíamos más arriba, en forma de una espiral ascendente; para la campaña electoral de 1963, la izquierda radical decretó la “abstención armada”, Leoni (AD) fue electo Presidente en diciembre de ese año; y la violencia, de parte y parte se incrementó; los izquierdista más conocidos y notorios fueron detenidos y enjuiciados; otros fueron al exilio forzado; otros permanecieron en la calle, pero en la clandestinidad más cerrada; tal como Antonio y el que escribe este largo, pero necesario e imprescindible preámbulo.
Antonio tenía para la época (1963-68) Tareas nacionales, y regionales, tanto en la Universidad, como en Caracas, DF. Uno de sus colaboradores más cercanos e inmediatos se llamaba Julio (+), muchacho fiel, leal, y valiente, quien con su esposa e hija le servían de “cobertura”, aparentando tener la vida más común y normal del mundo posible. Una de las “conchas” (escondites) de Antonio, Julio, y familia, era una antigua “Casa de vecindad”, en la Parroquia de San Juan, Caracas, DF. Es decir, una gran casona vieja, tipo colonial, dividida en cuartos por familias, y con diversos ambientes comunes: salas, corredores, cocinas, patios, baños, etc., etc.
Poblada como estaba, de diversas cantidades y categorías de personas, y personajes, era el ambiente “ideal” para pasar, relativamente desapercibidos, y justificar cualquier “historia” debidamente construida, para esconder sus muy aparentes, pacíficas, y peculiares, vidas dobles.
Desde muy pequeños observamos las actividades de nuestro padre Victor (+), sus hermanos, y ayudantes, armar y desarmar camiones, en la casa nuestra de Guasipati (años 40, siglo XX). Estaba en pleno desarrollo la II Guerra Mundial, escaseaban los repuestos, las tripas, y las llantas; había que hacer “magia” para mantener en funcionamiento dichas máquinas, con las cuales Papá Victor, y su hermanos transportaban mercancías, y comerciaban por toda Guayana.
Iguales actividades “camioneras” vimos desempeñar a nuestro Padre, en Upata, Caracas, Tinaquillo, San Carlos, La Victoria, Falcón, Coro, y el resto del país. Antonio y yo, lo acompañamos, en varios de esos viajes, cuando estábamos de vacaciones escolares. Él nos enseñó a manejar, y muchas otras cosas, a partir de los 12 años (¡En la Paz del Señor descanse!).
Con este “material” vivencial Antonio-- (El Catire Ricardo)-- tuvo suficientes datos para “armar” su flotilla-- (invisible)-- de camiones de transporte y comercio, en la Casa de San Juan. Él era el “dueño”, Julio el “administrador”; ambos desaparecían en supuestas actividades “transportistas y de comercio”, y al volver de esos largos viajes, se presentaban con varias cajas de cervezas, varios kilos de carne, yuca, y otros aditamentos para la “parrilla”: ¡Todo el mundo invitado! Y vengan los cuentos, anécdotas, e historias— (todas inventadas por Antonio y Julio)--, de esos interminables viajes por Venezuela y sus fronteras: ¡Buen Provecho!
Lo curioso del caso es que nadie vio nunca un camión, ni pregunto por los componentes de la muy famosa “flotilla”. Durante muchos años después, me encontraba en las calles de Caracas con antiguos habitantes de esa famosa Casa, me confundían con Antonio, y luego de las aclaratorias pertinentes me preguntaban por “El Catire Ricardo” y sus “Camiones”…JAJA…
En esa bendita Casa, conoció Antonio a Rosita y a su familia; se enamoraron se casaron en 1969, tuvieron una hermosa e inteligente hija (Gabriela), un aplicado guitarrista (Victor David), y un bellísimo nieto (Victor Ariel): ¡Dios los bendiga y cuide de todo mal, por hoy y siempre: Amén!
EPÍLOGO:
a)Con motivo de la Política de Pacificación del Dr. Caldera (1968-69), y de una breve enfermedad, y tratamiento, de Antonio; Rosita conoció al resto de la familia , y a su gemelo, quien esto escribe. Toda la increíble “historia” de la “flotilla” se desplomó; todo el mundo puso los pies en este planeta Tierra (verbigracia: “Venezuela Tierra de Gracia”).
b)Espero que los ingenuos habitantes de la Casona de San Juan, entiendan las poderosas “razones” que tuvieron Antonio, Julio, y Familia, para “marearlos” con esas historias; es que “Pescuezo no retoña” como le dijo el General Llovera Páez a Marcos Pérez Jiménez en la medianoche del 22 para el 23 de enero de 1958.
c)Otro sí: Por favor, ruego a los lectores no condenarnos con el dicho: “De ahora en adelante, no le creeremos a Antonio y Víctor, ni siquiera el Padre Nuestro rezado de rodillas.
d)Lectura complementaria, muy recomendada:
http://victormgruberf.blogspot.com/2009/07/los-gemelos-galacticos.htmlLectura
(1)En internet (www.google.com) : ”En la guerra y el amor todo se vale”.
jueves, 31 de enero de 2013
RICARDO ANTELA: URIBANA: UN SECRETO MAL GUARDADO--GLOBOVISIÓN, CARACAS, 30--91--13--
Analistas
30 / 01 / 2013
- 06:56:42
Uribana: Un secreto mal guardado
Ricardo Antela / Globovisión
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Otra vez el gobierno de Venezuela, primero el de Chávez y ahora el de Maduro, culpa a los medios de comunicación de inducir la violencia en los establecimientos penitenciarios. Así lo hizo con las crisis en El Rodeo, en La Planta (Caracas) y ahora en Uribana (estado Lara). En sus declaraciones del 25 de enero, la Ministra para el Servicio Penitenciario, Iris Varela, informó que en razón de la violencia presente en esta cárcel, solicitó el apoyo de la Guardia Nacional para realizar una requisa, “circunstancia que, por razones obvias, no se informa”. Seguidamente, la ministra dijo haber sido “sorprendida” por la información que dieron Globovisión, las redes sociales y la web del diario El Impulso, de la requisa planificada, lo que –al decir de la ministra– constituyó un “detonante para la violencia” que –según ella– se evidencia con el inicio, horas después, de un motín al interior del centro penitenciario, durante el cual los cabecillas de las bandas arremetieron contra los efectivos de la Guardia Nacional.
I
¡A ver! La ministra tiene el derecho, y así debemos reconocérselo, a no-informar anticipadamente sobre la requisa, presumo yo que con el propósito de intentar sorprender a los reclusos violentos. Esto era una opción tal vez razonable. Otro ministro pudo haber optado por informar anticipadamente con el propósito de estimular el cese inmediato de la violencia entre los reclusos. El caso es que, si bien la ministra tiene el derecho de informarlo o no, los periodistas –y en general cualquier persona– tienen también el derecho de buscar, recibir y difundir información sobre cualquier asunto de interés público. Quizás la ministra no quiera reconocerles ese derecho –como es usual en el gobierno nacional– pero ese derecho lo reconoce el artículo 58 de la Constitución, el artículo 13 de la Convención Americana y otros tratados internacionales de derechos humanos. De modo que, si por cualquier vía (legal), un periodista o un medio buscó y obtuvo la información sobre la requisa, y la difundió porque la consideró de interés público, lo hizo todo en el ejercicio legítimo de su derecho constitucional, y los burócratas del poder no pueden perseguirlos o acusarlos por divulgar una información veraz, a menos que la haya difundido de mala fe (a sabiendas de que la información era un “secreto de estado” y la haya divulgado con la intención de incitar a la violencia).
II
Ningún periodista y ningún medio tenían por qué suponer o presumir en este caso que la información sobre la requisa era “confidencial” o “secreto de estado”. Menos aún si ya a las cuatro de la tarde del día jueves –antes de que Globovisión y otros medios difundieran la noticia de la requisa– cualquier persona podía observar a simple vista en las adyacencias de la cárcel, una gran movilización de efectivos castrenses y de al menos 12 tanques militares, y estaba restringido el tránsito de personas y vehículos en todas las vías adyacentes al centro penitenciario. A las cinco de la tarde, cuando Globovisión y la web del diario El Impulso informaron sobre la inminente requisa, era ya un hecho notorio para el público –y desde luego para los medios– la intención del gobierno de realizar una intervención militar en la cárcel de Uribana. Probablemente fue por esta razón que dos horas más tarde, y muy antes de que comenzara la requisa, el director de la penitenciaría, Nelson Bracca, confirmó la intención de realizar ese procedimiento en una declaración telefónica difundida por Promar Televisión (emisora de TV con señal abierta en el estado Lara), posteriormente transmitida en Globovisión.
Con respecto a esta grabación, la ministra insinuó que Globovisión simuló o forjó el sonido telefónico de Nelson Bracca, director del penal, retó a esa planta a demostrar que el director hizo esas declaraciones, y pidió ver el video. “Yo he hablado con Bracca y él me dijo que no ha ofrecido declaraciones”. Bueno. La ministra debería presentir que –seguramente miedoso de enfurecerla (aún más) y para prevenir su destitución– el primer impulso del señor Bracca pudo haber sido el negar haber dicho lo que sí dijo. Yo no digo que la ministra deba destituirlo sin una investigación (porque el funcionario tiene derecho a que se le presuma inocente), pero la ministra debería al menos dudar y esperar el resultado de la averiguación. En todo caso, el director de la cárcel de Uribana no necesariamente incurrió en algo indebido. Yo presiento que él tuvo la intención de no dar información alguna sobre la requisa, pero se vio motivado (o forzado) a darla, cuando la movilización militar se hizo evidente y se vio interrogado al respecto por los familiares de los reclusos y por los medios de comunicación.
En cuanto a la prueba de autenticidad del sonido telefónico, que la ministra exige a Globovisión porque la acusa veladamente de forjarlo, uno tiene también el peso de sospechar que, temerosa de fuertes represalias en su contra por parte del gobierno nacional, Globovisión pudo tener el arrebato de simular una declaración del señor Bracca, atribuírsela a otro medio y difundirla como si fuera auténtica. Pero cualquier televidente imparcial sabe, y lo sabe la ministra, que un truco tan burdo y torpe como este sería fácilmente descubierto con la tecnología actualmente disponible, y expondría merecidamente a Globovisión (y a los autores materiales del fraude) a sanciones graves y severas. Para cualquier televidente imparcial, la hipótesis del sonido falso es poco creíble.
Pero admitámoslo. Que Globovisión haya cometido un fraude es una posibilidad (aún remota), y seguramente algunos venezolanos sospechan que esto pudo pasar. ¿Debe Globovisión probar la autenticidad del sonido para demostrar su inocencia, como lo exige la ministra? Yo presumo que Iris Varela conoce –porque ella es abogada– aquel antiguo aforismo jurídico según el cual, “affirmanti incumbit probatio” (a quien afirma, incumbe la prueba). Como me lo enseñaron a mí, seguramente se lo enseñaron a ella. Significa, básicamente, que la carga de probar una afirmación le corresponde a la persona que la hace.
La carga de la prueba es la base de dos célebres presunciones jurídicas, que supongo también conoce la ministra: La presunción de buena fe (“la buena fe se presume”) y la presunción de inocencia (“toda persona se presume inocente hasta que se demuestre su culpabilidad”). Son presunciones que admiten prueba en contrario, pero –y esto es lo relevante– quien acusa la mala fe o la culpabilidad de alguien, tiene que demostrar su acusación (es decir, el acusado no tiene que demostrar su buena fe ni su inocencia, ya que estas se presumen). Por lo tanto, la carga de probar una acusación tan grave como la hecha por la ministra, le corresponde a ella y no a Globovisión.
En síntesis, si como lo afirmó la ministra, el haberse revelado prematuramente la intención de ejecutar la requisa fue (supuestamente) el “detonante de la violencia” durante la misma –y más adelante se verá que no fue así– la responsabilidad sería exclusivamente imputable a ella y a los funcionarios que participaron en la ejecución del procedimiento, quienes lo hicieron “visible” desde principios de la tarde del jueves.
Ahora bien, ¿fueron estas informaciones o revelaciones la causa de la violencia, como afirma la ministra? ¿Puede culparse a los medios de comunicación o al director de la cárcel de haber incitado a la violencia con sus (supuestas) revelaciones? ¿Hay nexo causal entre las “revelaciones” del jueves con la violencia del viernes?
III
Para que un medio, un periodista o un funcionario sean acusados de incitar a la violencia, es preciso que quien los acusa demuestre, primero, la intención maliciosa del medio, del periodista o del funcionario; y segundo, que la conducta del medio, del periodista o del funcionario haya sido la causa inmediata de la violencia.
Empecemos por lo primero. Yo me imagino que en las cárceles de Venezuela no se contrata para los reclusos “directiví” ni algún otro sistema de televisión satelital o por cable (en consecuencia, los reclusos no pueden ver Globovisión, porque carece de señal abierta en el estado Lara). Y me figuro también que a los privados de libertad en las penitenciarías venezolanas no se les permite tener y usar sin restricciones computadoras, tabletas, celulares inteligentes u otros medios electrónicos de comunicación con el exterior de la cárcel (y por tanto, no son libres de ver las redes sociales y las páginas web de los medios).
De modo que –aún en el supuesto negado de que la información sobre la requisa fuera un hecho desconocido o ignorado por el público– ningún periodista de Globovisión o de El Impulso tenía por qué suponer que al difundir la información pocas horas antes de la requisa, los reclusos inmediatamente se enterarían de la misma y se prepararían para impedirla. Si los reclusos de Uribana (incluso los más violentos) pudieron ver Globovisión o la web de El Impulso, y enterarse anticipadamente de la requisa, es porque los funcionarios del Ministerio les permiten ver televisión satelital o por cable y acceder sin límites a computadoras y otros medios electrónicos. ¿Cómo podría el gobierno explicar semejante irregularidad?
Pero es que –aún en el supuesto negado de que la información sobre la requisa hubiera sido una primicia o un “tubazo” de algún periodista, y de que los reclusos ven Globovisión o usan sin restricciones computadoras o teléfonos–, los periodistas no tenían por qué suponer que al difundir esa información, pocas horas antes de la requisa, los reclusos tendrían la potencia de impedirla y de atacar a un poderoso contingente de efectivos y tanques militares. Si es que sucedió lo contrario y los reclusos estaban suficientemente armados para impedir la requisa, para atacar a los funcionarios militares o para atacarse entre ellos mismos, corresponde a la ministra–y no a los medios– investigar y explicar cómo llegaron a la cárcel de Uribana las armas usadas por los privados de libertad, que habrían podido entrar a la penitenciaría únicamente con complicidad de funcionarios públicos. Vale decir, este hecho ya fue reconocido por el presidente de la Comisión de Cultos y Régimen Penitenciario de la Asamblea Nacional, diputado Andrés Eloy Méndez, quien declaró a la estación oficial VTV que “12 Guardias Nacionales y un tanto más de funcionarios del Ministerio están a la orden de la Fiscalía por complicidad en el pase de armas y municiones a los recintos penitenciarios”.
Con respecto al segundo aspecto planteado –si la conducta de los medios, del periodista o del director de la cárcel, pudo haber sido la causa inmediata de la violencia–, basta repasar el comunicado leído por la ministra el pasado viernes 25 de enero, para darse cuenta que ella mismo admitió que venían ocurriendo “hechos violentos” en la cárcel de Uribana “de manera constante y reiterada y que habían alcanzado su mayor dimensión el día 14 de noviembre de 2012” (hace dos meses), lo que al decir de la ministra, “hizo necesario llevar a cabo una requisa para el desarme total de la población penitenciaria”. Aún más, la ministra reconoció que “hace 48 horas” (es decir, el miércoles 23 de enero a las 3 pm) recibió información acerca de la violencia por ajuste de cuentas entre bandas internas, e incluso reconoció que esa fue la razón por la cual el Ministerio requirió el apoyo de la Guardia Nacional para realizar esta reciente requisa.
Esta violencia intensa y reiterada, previa al procedimiento militar, fue ratificada posteriormente por el antes nombrado presidente de la Comisión de Cultos y Régimen Penitenciario de la Asamblea Nacional, quien declaró que “días antes de iniciarse el proceso de incautación en Uribana se generó una rencilla entre ‘el Chueco’ y ‘el Gordo’, ambos liderazgos negativos, por el control interno del penal”. Incluso dio a conocer que los estudios patólogos forenses revelan que hay cuerpos con “varios días de fallecidos, probablemente desde antes del viernes”.
¿Cómo puede entonces culparse a los medios, o a quienes informaron sobre la requisa, de provocar o incitar a la violencia, si esta precedió a la información y se inició mucho antes de que los medios o el director de la cárcel de Uribana dieran información sobre el procedimiento? ¿Cómo puede culparse de la violencia a los medios si esta se inició hace dos meses (al menos) y fue, precisamente, la causa del procedimiento? Resulta obvio que la violencia fue la causa de la requisa, y no la consecuencia. La requisa (o informar sobre la misma) no fue la causa de la violencia, al revés; la violencia ocasionó la requisa. Dicho con una expresión que está de moda entre los venezolanos: La violencia en Uribana no fue “sobrevenida” a las informaciones de los medios. No hay relación causal entre estas informaciones y la violencia posterior.
IV
En resumen, todo parece indicar que por causa de una disputa entre bandas, desde el pasado miércoles 23 de enero se agravó la situación de violencia en la cárcel de Uribana. A causa de ello, funcionarios del Ministerio para el Servicio Penitenciario acordaron (privadamente) con algunos reclusos la ejecución de la requisa. El jueves en la tarde, una multitud de efectivos militares desplegó tanques y restringió el tránsito en las adyacencias de la cárcel, con lo cual la operación militar se hizo visible y transparente para los medios que, inmediatamente, sin esperar confirmación oficial y con todo derecho, informaron de manera veraz sobre unos hechos de relevancia pública. Más tarde, el director de la cárcel confirmó lo que era ya un hecho notorio público y comunicacional. Al día siguiente, el viernes, se inició un motín, pero no por causa de las informaciones en los medios –como dijo la ministra–, sino porque al inicio del procedimiento –y esto lo reveló el nombrado presidente de la Comisión de Cultos y Régimen Penitenciario de la Asamblea Nacional– específicamente en el protocolo previo de cacheo (o registro), “un grupo de rebeldes bajo un liderazgo negativo que se resistía a la exploración abrió fuego contra los privados de libertad que sí estaban de acuerdo”.
Los hechos demuestran que estas acusaciones contra los medios de comunicación son parte de la cruzada emprendida (hace tiempo ya) por el gobierno nacional para hacerle pensar al mundo que problemas “reales” de los venezolanos como la crisis de gobernabilidad en el Poder Ejecutivo (por causa de una sentencia vergonzosa), las dificultades en las finanzas públicas, los problemas de abastecimiento de alimentos, la inseguridad ciudadana, o este completo caos en el control de las cárceles, son solamente una “sensación” o una “percepción” promovida por los medios de comunicación.
En el fondo, esta acusación del gobierno es otra maniobra para “hacerse el sueco” con los padecimientos reales de los venezolanos, desviar nuestra atención de los mismos y hacernos creer que el gobierno de Nicolás Maduro está realmente ocupándose de ellos. Entretanto, Maduro está inaugurando escuelas en Barinas, retratándose con la familia del presidente y promoviendo en el país la marca “Chávez”… O sea, anda en campaña electoral.
miércoles, 30 de enero de 2013
VMGF Y OTRO: ¡ VIDAS DE PERROS!--( EN EL SOCIALISMO DEL SIGLO XXI)--
¡VIDAS DE PERROS!—(EN EL SOCIALISMO DEL SIGLO XXI)--(Dos Autores:Uno Anónimo, y VMGF)--
PENSANDO EN MI PERRO... (Este no es un “callejero”)--(Autor Anónimo)--
Mi perro duerme en promedio 16 horas por día.
Tiene toda la comida preparada para él y puede comer cualquier cosa que quiera.
La comida la recibe sin costo, y sin ningún esfuerzo.
Visita al veterinario una vez al año o cuando es necesario, si aparece algún mal.
Para eso el no paga nada y nada se le pide a cambio.
Vive en un buen barrio y en una casa que es mucho mayor de lo que necesita, pero no precisa limpiar nada, ni pagar alquiler, ni pensar en un crédito hipotecario.
Si él ensucia, alguien limpia. Además ese alguien se ocupa del alquiler.
El escoge los mejores lugares de la casa para dormir, y recibe esas comodidades completamente gratis.
Vive como un rey y no tiene ningún gasto por hacerlo.
Todos sus costos son pagados por otras personas que tienen que salir de casa para ganarse la vida todo el día…
Estuve pensando sobre eso y, de repente, me vino la respuesta:
¡LA MADRE QUE LO PARIÓ: MI PERRO ES MISIONERO CHAVISTA!
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OTRA VISÓN DEL MISMO TEMA: TRATA DE PERROS CALLEJEROS—(VMGF)--
a)No son agresivos, se acercan a todo el mundo, moviendo la cola, y esperando que le den algo de comer;
b)Si les das algo de comer una vez, te nombra su “líder” y te siguen a todas partes;
c)El hambre, el frio, la lluvia, el sol, la falta de amo y de vivienda fija, los hacen seguidores de cualquier “amo-líder”, que les reparta migajas de comida, y les haga un “cariñito”;
d)Por tanto, la “técnica” principal del líder-populista, es reducir la condición humana de sus seguidores a la condición de perros callejeros:
¡VADE RETRO SATÁN!
domingo, 27 de enero de 2013
FABIOLA ZERPA:UN "EJÉRCITO DE HIERRO" TRAS EL DORADO VENEZOLANO--EL NACIONAL, CARACAS, 27--01--13--
Un “ejército de hierro” tras El Dorado Venezolano
Nessin Benaim, pionero de la geología de campo oriundo de Higuerote recorrió en los años sesenta y setenta la Amazonia venezolana para describir sus minerales y geología
Primero fueron Cuba e Irán. Ahora es el turno de China en la exploración de los más codiciados minerales que posee Venezuela: oro, diamante, hierro, bauxita, fosfatos, coltán y uranio. Un acuerdo firmado en septiembre de 2012 con la corporación Citic Group estipula el asentamiento de 27 campamentos geológicos en todo el país, durante 5 años, con 352 ingenieros que generarán los mapas para planificar la minería de la nación, una labor que por ley corresponde al Estado
Fabiola Zerpa 27 de enero 2013 - 12:03 am
En: "El Nacional. Siete dias"
No había mapas ni descripción de los ríos. Tampoco fotografías aéreas. Sólo un mecate, una brújula, varios martillos y una libreta. “En cuatro años abrimos 2.000 kilómetros de picas a pie en los alrededores del río Botanamo, cerca de la frontera con Guyana”. Nessin Benaim recuerda una de sus varias temporadas de explorador deslizando el índice sobre un mapa –arrugado y con marcas de lápiz– del estado Bolívar. El pionero de la geología de campo oriundo de Higuerote recorrió en los años sesenta y setenta la Amazonia venezolana para describir sus minerales y geología. Caminando y navegando ríos se hizo experto en ubicar oro y diamantes en las sabanas y selvas de Guayana. Así supo que el verdadero dueño de los caños no es el jaguar sino el mosquito y que una piara de báquiros puede devorarse a un tigre fácilmente.
Benaim y muchos otros geólogos de campo marcaron una época: entre las décadas de 1960 y 1980 realizaron los mapas clave que han sustentado la explotación de los recursos minerales nacionales (principalmente hierro, bauxita y oro), cuando el trazado del relieve y subsuelo del país era una política del desarrollo minero del Ministerio de Energía y Minas y la Corporación Venezolana de Guayana.
Documentos oficiales y expertos indican que a la vuelta de 50 años esta estrategia –que por ley recae en el Instituto de Geología y Minería, adscrito al Ministerio de Petróleo y Minería– declinó y que el país tiene un déficit en su mapeo que impide explotar coltán (mineral de vital uso en la electrónica) o trazar nuevas carreteras. Frente al vacío institucional y la descapitalización humana, el Gobierno decidió entregar dicha actividad a China, a través de un convenio que fue acordado en febrero y firmado en septiembre del año pasado. Aunque el Gobierno no especificó el monto del contrato, diputados y especialistas infieren que por su complejidad amerita ser estudiado por la Comisión de Energía y Petróleo de la Asamblea Nacional, proceso que no ha ocurrido.
El plan operativo del contrato, al que tuvo acceso El Nacional, revela que los asiáticos se dedicarán a hacer lo que Benaim y su generación hicieron en el pasado: sobrevolar y caminar el país para hacer estudios geofísicos y geoquímicos con el fin de identificar los minerales susceptibles de ser explotados. Para esa labor, 352 ingenieros chinos permanecerán en Venezuela por 5 años y supervisarán a 425 geólogos, técnicos y obreros venezolanos en 27 campamentos que están ubicados en 12 estados. También equiparán las expediciones, formarán personal y montarán un laboratorio.
Nación dividida. El plan de trabajo del Acuerdo Marco de Prospección Geológica Nacional de Venezuela es el documento que presentaron los chinos a su contraparte, escrito en un castellano deficiente en sintaxis y ortografía, en el que se puede leer “San Elena de Ueren”, “Guanillano” (por Guaniamo) y “se esfuerzará”. Allí Citic afirma que dividirá el país en 6 partes (ver infografia), donde se harán las siguientes labores: 1) prospección geofísica aerotransportada (en helicópteros); 2) estudios geoquímicos; 3) investigación y evaluación de recursos minerales, con énfasis en Guayana y los Andes; 4) exploración y cálculo de reservas de hierro, oro y bauxita (en Bolívar); fosfato (Táchira, Mérida y Falcón) y cobre (Táchira). Los trabajos incluyen todo el país. “El conjunto del (sic) superficie total de trabajo es de 916.700 km2”.
El liderazgo del proyecto estará a cargo del Buró Estatal de Prospección Geológica de China. Los aliados aseguran que serán exitosos. En primer lugar, argumentan, la empresa Citic Construction –la misma que se dedica a levantar 24.230 viviendas en todo el territorio nacional– “ha acumulado las ricas experiencias de administración y construcción del proyecto habitacional en el país, conoce muy bien la política y la legislación, la costumbre de Venezuela”. Dos, les antecede el “milagro geológico” de haber culminado el estudio de la altiplanicie Qinghai-Tibet (en el “techo del mundo”, a 4.000 metros sobre el nivel del mar). Y por último, aseguran que enviarán a los mejores profesionales. “Todos los trabajadores geológicos chinos participados (sic) en el proyecto son un grupo llamado ‘el ejército de hierro’ en la profesión geológica de China, que puede especialmente superar las grandes dificultades y combatir”.
Aunque el comienzo de las actividades, según el cronograma, estaba fijado para octubre de 2012, fuentes del Ministerio de Petróleo y Minería en Guayana indicaron que Citic no había instalado oficinas allí todavía. Sus sedes en Caracas y en Pekín no respondieron a las solicitudes de entrevista con sus representantes. Al presidente de Ingeomin, Avilio Lavarca, quien firmó por la parte venezolana, se le solicitó una entrevista pero dijo que no estaba autorizado para declarar.
Petición insólita. “No es común que una nación le pida a otra que se encargue de la exploración de su territorio”, opinó Jean Pasquali, ingeniero geólogo de la Universidad Central de Venezuela, experto en yacimientos y estudios geoquímicos. “La cartografía geológica es un área muy importante, desde el punto de vista del Estado. Es un acto de soberanía porque es nuestro territorio. Un gobierno que quiere progreso desarrolla una cartografía general amplia”. Al comentar el anuncio del acuerdo, el experto recordó el artículo 117 de la Ley de Minas de 1999, donde se establecen las competencias de Ingeomin: “Realizar investigaciones en las áreas de geología, recursos minerales, geofísica, geoquímica y geotécnica; planificar, ejecutar, dirigir y coordinar programas de geociencias en general, y evaluar los recursos minerales y energéticos no convencionales”.
Los servicios geológicos en el mundo han sido creados para investigar y resguardar la información minera de cada país, y con el objetivo de apuntalar el desarrollo industrial de cada nación. El primero fue el de Inglaterra (1835), seguido por el de Estados Unidos (1841) y Canadá (1879). El de Venezuela fue creado en 1936 con el nombre de Servicio Técnico de Geología y Minería, adscrito al entonces Ministerio de Fomento.
El contrato chino colocaría en manos de otra nación datos estratégicos del país. Así lo afirma Reinaldo Rincón, ex presidente de Tecmin. “Es peligroso. Aún más, ¿cómo es que le vamos a pagar a los chinos para que tengan información nuestra cuando ellos tienen intereses en explotar esos recursos?”, cuestionó. Al respecto es poco lo que estipula el plan en el ítem “Derechos de propiedad intelectual”. “Los derechos que se forma (sic) durante el proceso de la implementación del proyecto pertenece al propietario. La Citic Construction tiene el derecho de firma”, se indica. La Cámara de Industriales y Mineros de Guayana ha señalado que el proyecto del mapeo es “la venta de la soberanía minera de la nación”.
Al igual que otros geólogos consultados, Rincón argumentó que el trabajo encargado a los chinos ya fue hecho por venezolanos como Benaim desde la década de los años cincuenta. Luego, la exploración de Bolívar fue profundizada a mediados de los ochenta por la empresa estatal Técnica Minera, adscrita a la CVG, holding que desde principios de los sesenta produce hierro, bauxita y oro en la zona. “Se levantaron los mapas de todos los recursos mineros de Guayana; que incluyó la prospección minera, geología, fauna y flora de la región, en mapas de escala 1:250.000. El resultado fue el Inventario de los Recursos Naturales de la Región Guayana. No se hizo con satélite sino con expediciones. Es el material base que usan la mayoría de las empresas. Es un trabajo grande y precioso que posee el Estado venezolano; en su momento fue un proyecto fenomenal en Latinoamérica”.
Se calcula que los asiáticos no requerirán inversiones cuantiosas para esos estudios. “Sólo necesitarán simples revisiones técnicas y actualizaciones de datos a partir de las memorias y boletines geológicos del ministerio, la CGV, la Corporación de Desarrollo de los Andes y Pdvsa”, afirmó Simón Rodríguez, ex director de la Dirección de Geología del Ministerio de Energía y Minas en los años noventa. Al igual que Guayana, indicó, los Andes han sido muy investigados; las zonas petroleras también, por parte de las compañías de extranjeras de hidrocarburos antes de la nacionalización en 1975 y luego por Pdvsa.
El estupor que ha generado el anuncio del contrato motivó a Francia Galea, geóloga petrolera, a circular un documento entre sus pares en octubre pasado. “En los últimos siete años hemos constatado el desdén y el ultraje profesional cometidos desde el Ministerio de Petróleo y Minería, cuando se han entregado nuestros datos a instituciones y empresas iraníes, rusas, cubanas y ahora este convenio ominoso con la empresa china Citic Group”. Ninguna institución se ha hecho eco de esta posición de manera pública.
Una institución deficitaria. En el centro de la discusión que dan los expertos puertas adentro está la frágil situación –financiera y profesional– de Ingeomin, que da pie a quienes señalan que el Estado quedó rezagado en su propia exploración a partir de los años noventa. El instituto lo ha admitido en sus propios documentos. En su Memoria y Cuenta de 2010 destacó que para ese año se le asignó 32% de los recursos requeridos para su funcionamiento. Agregó que su estado financiero “se ha mostrado deficitario” desde 2007, con lo cual no ha podido cumplir sus objetivos y metas. “Esto ha implicado que a la fecha no se cuente con un inventario nacional de recursos mineros y con una base georreferenciada de las potencialidades mineras del país”. En la memoria de 2011 admiten que no se pudo hacer la exploración planificada y que 100% del presupuesto se fue en pagos a personal.
“En materia geológica y de inventario de minerales hay muchas cosas que se han dejado de hacer”, confirmó Pasquali. Señaló que los mapas no caducan, pero tienen un nivel de información limitada a la tecnología con la que se hacen. Además, la ciencia avanza y descubre propiedades nuevas en minerales considerados sin valor en el pasado. Es el caso del coltán, que nunca se ha mapeado. El experto señala que la cartografía geológica –ciencia que reúne disciplinas como la Geofísica, la Geoquímica, los sensores remotos (satélites, vuelos aéreos), la Topografía y la Hidrología– debe ser una actividad continua en todos los países. “No sólo sirve para buscar minerales sino para hacer geología de riesgo, construcción civil y hasta fundar ciudades”.
Con el avance de la tecnología, los países han ido progresando en la complejidad de sus mapas. Si a mediados del siglo XX una nación lograba levantar un mapa de su territorio a una escala de 1:500.000, hoy en día debe llegar a 1:10.000, dicen los expertos. En ese sentido, Ingeomin admite en un documento que su cartografía geológica nacional está incompleta. “Países como Colombia y Chile y tienen mejor cartografía”, aseguró una fuente en Ingeomin.
“Deberíamos tener mapas del país en 1:50.000 o 1:25.000 con curvas de nivel. Sin ellos, ningún país progresará porque hasta una carretera le costará el doble hacerla. Ahora están reactivando el servicio de cartografía nacional. Pero ¿cómo es posible que la hayan abandonado?”, se pregunta Benaim, asesor de Ingeomin. La pregunta queda en el aire mientras su dedo se desliza sobre un mapa geológico a escala 1: 100.000 de Anzoátegui, un proyecto que no fue publicado por las deficiencias del instituto
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